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Martín Emilio Cochise Rodríguez Gutiérrez, precursor colombiano en el Giro de Italia (40 años de una gesta)
Se cumplen cuatro décadas de la participación inicial de un Escarabajo en la Corsa Rosa. La protagonizó el ciclista antioqueño, quien en su primera temporada en Europa con el equipo Bianchi tuvo un positivo balance en la centenaria carrera pues al eficiente trabajo de gregario le agregó un triunfo parcial en Forti dei Marmi.
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Hace 13 añosel

Se cumplen cuatro décadas de la participación inicial de un Escarabajo en la Corsa Rosa. La protagonizó el ciclista antioqueño, quien en su primera temporada en Europa con el equipo Bianchi tuvo un positivo balance en la centenaria carrera pues al eficiente trabajo de gregario le agregó un triunfo parcial en Forti dei Marmi.
Todo comenzó el 18 de mayo de 1973 (era viernes), es decir, hace exactamente 40 años Colombia empezó a escribir su historia en el Giro de Italia gracias a la participación del antioqueño Martín Emilio Cochise Rodríguez Gutiérrez, uno de los 10 corredores que Vittorio Adorni, entrenador del equipo italiano Bianchi–Campagnolo, inscribió para aquella edición 56, con salida en Verviers (Bélgica) y final tres semanas después en Trieste.
Cochise, sin comillas, pues desde hace dos años en la cédula aparece como su tercer nombre, había llegado a Europa el 17 de enero con su esposa María Cristina Correa, más una maleta de ilusiones, proveniente de su natal Medellín, la cual abandonó casi que a la fuerza al verse obligado a convertirse en el segundo corredor colombiano profesional en la historia, luego de su paisano Giovanni Jiménez, quien llevaba cerca de una década allá.
La lucha sin cuartel de Edgar Sénior (QEPD) contra Cochise por demostrar que se prestaba para la publicidad comercial siendo ‘amateur’, ya había surtido efecto. Eso lo descartó de los Juegos Olímpicos de Múnich (26 de agosto – 11 de septiembre de 1972). Pero sus penurias no habían terminado porque tras su estreno en el Mundial élite en Marsella, Francia, en los 5.000 mts persecución individual, el 29 de julio de 1972, quedó inactivo.
¿La razón? En el país todas las carreras eran de carácter aficionado y en su nueva condición estaba impedido para competir. La situación empezó a cambiar el viernes 10 de noviembre al revelarse la noticia que Bianchi iba a conformar un plantel de renombre en 1973 que le permitiera regresar al primer plano; Cochise encajaba en esa empresa. Se le hizo oferta por un año, se dijo que por 5 millones de liras. Él accedió. Sellado su paso al equipo italiano.
En plena temporada invernal, Martín Rodríguez aterrizó en Italia para iniciar la pretemporada. Pasadas tres semanas, se estrenó como PROFESIONAL en los Seis Días de Milán. En la célebre prueba italiana hizo pareja con el danés Ole Ritter. En la etapa inicial, lunes 12 de febrero, fueron décimos. El sábado 17, el binomio euro–suramericano concluyó de último entre 14 dúos, mientras los belgas Patrick Sercu y Julien Stevens, con 507 puntos, ganaron la carrera.
Bautizo en la élite. A continuación, intervino en la mítica Milán–San Remo, que concluyó en el puesto 73. Luego, Vittorio Adorni (actualmente Presidente de la Comisión Arbitral de la UCI) lo nombró suplente en la legendaria París–Roubaix, el 14 de abril. A la siguiente semana, Cochise fue uno los inscritos en el Circuito Cotignola, de 107 kms, en el que acabó en el decimocuarto lugar. Mayo comenzó con una gran noticia pues el 2 culminó de tercero en la Vuelta a Romagna, es decir, en Italia logró su primer podio.
Aún más especial fue el 8 de mayo porque en esa fecha, el hijo de Doña Gertrudis y de Don Victoriano obtuvo su primer triunfo parcial en Europa al ganar en Ginebra la contrarreloj por equipos que dio inicio a la Vuelta a Romandía, junto al italiano Felice Gimondi y a Ritter. Para los 4 kilómetros, registraron 6.45.01 minutos. El 12, en esa misma ciudad, concluyó la carrera suiza con victoria absoluta del belga Wilfred David (24.12.39 horas) y puesto treinta de Cochise, a 8.30 minutos.
Martín Emilio Rodríguez había tomado parte en cinco carreras con positivo balance, por lo cual, Adorni consideró que estaba listo para un reto inédito para él y para cualquier colombiano como el tomar la salida en una de las Grandes Vueltas del planeta, Giro de Italia, el más europeo de todos los tiempos –hasta ahora– al pasar por otros seis países: Luxemburgo, Suiza, Francia, Holanda, Alemania y Bélgica, de donde salió.
Bianchi–Campagnolo se presentó con Felice Gimondi, Ole Ritter, Franco Mori, Marino Basso, Giovanni Cavalcanti, Claudio Michelotto, Giacinto Santambrogio, Ercole Gualazzini, Pietro Guerra y Cochise, único latinoamericano. Los otros 13 conjuntos en contienda fueron Brooklin, Dreherforte, Filotex, G.B.C., Jolly Cerámica, Magniflex, Sammontana, Scic, Zonca (todos nacionales), KAS de España, Rokado de Alemania, Flandria de Bélgica.
El decimocuarto equipo era Molteni, también belga, con la súper estrella de la época, el belga Eddy Merckx, ‘El Ogro’, mejor ‘El Caníbal’, quien desde la apertura empezó a demostrar que iba a defender el título de la Corsa Rosa, en fin, la tarea era sumar su cuarta corona. Para la época, la organización programó una atípica contrarreloj por parejas (del mismo equipo) para decidir quién era el primer líder. El tiempo no contó para la general.
A sus recién cumplidos 71 años (14 de abril), en su casa del barrio La Alameda de Medellín, tras cavilar y cavilar, definitivamente Cochise no recordó quien fue su compañero, por consiguiente, menos el tiempo que ‘hicieron’. En verdad, su memoria el único dúo que retiene es el que hizo con Felice Gimondi, ese mismo año, para correr el prestigioso Trofeo Baracchi que ganaron el domingo 21 de octubre tras cubrir en 2.18.08 horas los 119 kms que separan Bérgamo de Brescia.
Ese viernes 18 de mayo, Merckx con Roger Swerts, fueron los más veloces al registrar 6 minutos 47 segundos para los 5.2 kilómetros en Verviers, inundada de seguidores nativos del ‘Ogro’, quienes solo recorrieron 74.52 kilómetros desde Meensel–Kiezegem para ver en persona al ídolo de la tierra pues allí nació un 17 de junio de 1945. Segundos entraron Roger de Vlaeminck y Patrick Sercu (Brooklin), a dos segundos.
Definido el portador de la camiseta rosada, en la jornada sabatina empezaron los 3,796 kilómetros generales con el primer tramo en línea, Verviers–Colonia (Alemania), otra vez dominado por Merckx, ahora con 3.09.20 horas. Pero si el más neófito de los participantes (claro Cochise) había tenido nervios, los dejó en el prólogo, pues no se intimidó ante el pelotón mundial al estar a la altura en esos 137 kms de fondo al cronometrar el mismo tiempo del ganador.
Evocó el corredor nacional, “que sinceramente no había tiempo para temores, había que responder a la confianza que don Vittorio había depositado en mí. Me sentía bien preparado gracias a las carreras que había hecho. Siempre estuve atento a cualquier contratiempo que se presentara, que si el hombre (el líder Felice Gimondi) se pinchaba yo estaba ahí, no le fallé, tenía muy claro mi condición de gregario y a mi parecer, cumplí en ese Giro”.
Tras dos semanas de competencia, un giorno di riposo (descanso) y 2.937 kilómetros recorridos, Cochise se robó el protagonismo el domingo 3 de junio al vencer en la jornada Florencia–Forti dei Marmi, la decimoquinta. Faltando dos kilómetros partió y cruzó la meta de los 150 kms en 3.41.42 horas, tres segundos menos que Marino Basso, ex campeón mundial de Gran Fondo en Carretera, quien encabezó el gran lote. Para la historia: primer latinoamericano que alcanzó un éxito intermedio en el Giro de Italia.
“Nunca nadie me dijo nada por ese atrevimiento que tuve, me sentí bien, como si estuviera en Colombia, no tenía libertad por ser el gregario de Gimondi, pero desde que me fui de mi país estaba convencido, tenía la convicción que lo iba a hacer. Se presentó la oportunidad, el lote me dio libertad y mire lo que pasó”, rememoró Rodríguez Gutiérrez sobre ese primer momento de gloria en Italia, del cual la Agencia Francesa de Prensa (AFP), escribió instantes después:
“Triunfo debido a sus condiciones físicas, pero –sobretodo– a su habilidad. (…) Nadie contaba con Cochise. El colombiano, recordando su calidad de pistero, aceleró en forma fulminante. (…) La brutal arrancada sorprendió a todos, cuando reaccionaron, él ya volaba hacia la victoria. Se lanzaron para intentar dar alcance al intruso que se entrometía en las competencias reservadas, generalmente, a velocistas reputados. (…) Había llegado como simple ‘acólito’ de los ases Marino Basso y Felice Gimondi”.
Esa fracción dio paso al segundo receso. Luego, últimos 859 kilómetros hacia el noreste italiano hasta el sábado 9 de junio, en Trieste, donde si consideró cumplida la misión tras 20 etapas durante 23 días, que dejaron a Martín Emilio Rodríguez Gutiérrez en el puesto 41, a una hora 41 minutos 10 segundos de Eddy Merckx, quien con 106.54.41 horas, sumó la cuarta corona e igualó lo que en 1927 había hecho el mítico Alfredo Binda (QEPD): vencer ‘de sol a sol’ en la Corsa Rosa.
Cochise fue uno de los 113 que pasó la meta final y contribuyó a que Bianchi–Campagnolo fuera uno de los planteles que terminó completo, muy a pesar de eso, no le alcanzó para ganar la clasificación por equipos, modalidad que se acreditó Molteni por puntos (7.731) gracias al aplastante dominio de su capo, vencedor de seis fracciones, y de la buena ubicación de sus corredores en las etapas. Igualmente, Gimondi escoltó a Merckx, a 7 minutos 42 segundos.
Ritter fue séptimo a 24.24 minutos, Cavalcanti decimoséptimo a 55.53 minutos, Cochise 41, Michelotto 56 a 1.57.28 horas, Santambrogio 61 a 2.13.50 horas, Basso 84 a 2.50.49 horas, Mori 96 a 3.06.18 horas, Gualazzini 101 a 3.18.15 horas y Guerra 106 a 3.24.03 horas. Último fue el italiano Franco Ongarato (Dreherforte) a 4 horas 25 minutos 9 segundos. El 29 de mayo cumple 64 años.
Al año siguiente, Cochise participó por segunda ocasión, pero no como único colombiano, lo acompañó el boyacense Rafael Antonio Niño Munévar, quien corrió para Jolly Cerámica, igualmente en calidad de coequipero, esa vez del italiano Giovanni Battaglin. ‘El Niño de Cucaita’ le ‘robó’ la posición a su connacional al terminar de 41 (distante 1.28.58 horas), en tanto que éste subió 23 casillas respecto a 1973, al ser decimoctavo a 26.36 minutos de Merckx.
Dos veces rozó el triunfo. El 24 de mayo, el octavo tramo, Chieti–Macerata, 150 kms, lo perdió al embalaje con el local Franco Bitossi, y el primero de junio, en el decimoquinto, San Remo–Valenza, 206 kms, en remate masivo culminó de cuarto tras los anfitriones Mauro Simonetti, Bruno Zanoni y Ercole Gualazzini, todos con 5.51.54 horas. Dos día antes, la caravana fue obligada a descansar donde Cochise había ganado en 1973 (Forte Dei Marmi), por un acto terrorista en Brescia.
El sábado 17 de mayo de 1975, en Milán, el paisa arrancó su tercera y última presencia en el Giro de Italia, sin Merckx, cuyo equipo Molteni se retiró a última hora. En la séptima etapa, Cochise ganó el premio de montaña en el monte Satriano pero a 15 kms de la meta lo alcanzaron. Una semana después, hizo la mejor contrarreloj individual en sus tres participaciones al ser décimo ¿dónde? en Forte Dei Marmi. Para los 37 kms cronometró 48.42 minutos, a 1.38 minutos del ganador Battaglin.
La gloria volvió a abrazarlo el jueves 5 de junio en la decimonovena jornada, Baselga di Piné–Pordenone, al triunfar por segunda vez en la Corsa Rosa. Desde los 36 kms se fugó. Llegó a tener 15 minutos a su favor, pero finalmente venció al italiano Adriano Pella en la raya. Para los 175 kms hizo 3.54.36 horas. En la jornada sabatina, finalizó en el puesto 33, a 1.20.55 horas del inesperado Campione de la casa Fausto Bertoglio, con 111.31.24 horas.
El 13 de junio, junto a Gimondi, ganó dos pruebas de pista en el Gran Premio de Verona, ómnium y cronómetro. El 26, inició un nuevo e inédito desafío al convertirse en el primer Escarabajo en participar en la prueba más célebre del mundo rutero: el Tour de Francia. El domingo 20 de julio pasó los Campos Elíseos, en París, en el puesto 27 de la clasificación individual. El novato había cumplido la tarea, aunque esa clasificación (que nació en ese 1975) fue para el italiano Francesco Moser al concluir de séptimo.
Su siguiente presentación en Europa fue el 27 de agosto en Mettet, Bélgica, en el último Mundial de su carrera. Ocupó la decimonovena casilla en los 266 kms de la prueba de ruta Gran Fondo en Carretera, a 4.06 minutos del campeón holandés Hennie Kuiper, quien registró 6.29.19 horas. El 12 de septiembre, en los 245 kms de la Vuelta Veneto, es décimo a 45 segundos del vencedor suizo Roland Slam. El martes 4 de noviembre de 1975, disputó su última prueba en Maggiora, Italia.
Después de un meritorio descanso y luego de tres años con Bianchi, el 26 de noviembre pensó: “es hora de retornar al país”. A bordo del barco Rossini, llegó a Cartagena el domingo 14 de diciembre. Allí se le brindó una recepción de héroe. Ya había pasado la revuelta que le impidió competir en su propia patria en 1972. Nadie hizo reclamos y para 1976 por arte de lo que el tiempo hace olvidar, otra vez se volvió aficionado, se reintegró al pelotón nacional el hombre que abrió el camino de las participaciones y de las victorias colombianas en el Giro de Italia: Martín Emilio Cochise Rodríguez Gutiérrez.
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Noticias
Nu Colombia continuará su gira europea en homenaje a Cristian Camilo Muñoz
Publicado
Hace 2 mesesel
30 abril, 2026
El equipo de ciclismo Nu Colombia reanudará su calendario en Europa luego de los días de duelo vividos tras el fallecimiento de su corredor Cristian Camilo Muñoz, ocurrido la semana anterior mientras la escuadra disputaba la Vuelta a Asturias. En medio del profundo dolor por su pérdida, el conjunto morado ha decidido seguir adelante con su gira internacional como homenaje a la memoria de su compañero.
La decisión fue tomada en común acuerdo entre corredores, cuerpo técnico y directivos del equipo, quienes de manera unánime expresaron su voluntad de continuar con el calendario previsto en territorio europeo y dedicar cada una de las próximas competencias a Cristian Camilo, en reconocimiento a su vida, a su entrega como corredor y al lugar que siempre ocupó dentro del grupo.
Este miércoles, la delegación del Nu Colombia hizo público un video desde Portugal, donde el próximo viernes 1 de mayo volverá a la competencia con la disputa del GP de Anicolor, carrera que marcará el regreso del equipo a las carreteras europeas en un momento especialmente sensible para toda su estructura deportiva y humana.
“Han sido días muy duros para todos. La partida de Cristian Camilo nos dejó un dolor muy grande como equipo, como familia y como seres humanos. Después de conversar entre corredores, directivos y cuerpo técnico, tomamos la decisión de continuar esta gira por Europa como homenaje a su memoria. Fue una decisión unánime del grupo, porque sentimos que seguir en carrera, mantenernos unidos y competir en su nombre también es una forma de recordarlo y de honrar todo lo que entregó a este equipo”, señaló el director deportivo del Nu Colombia, Raúl Mesa.
El GP de Anicolor, previsto del 1 al 3 de mayo en territorio portugués, abrirá así una nueva etapa dentro de la gira internacional del Nu Colombia, que volverá al pelotón con el propósito de transformar el dolor en memoria, unión y homenaje a Cristian Camilo Muñoz.
Hay victorias que se celebran, y hay otras que se parecen a una resurrección. La de Wout van Aert en la París-Roubaixfue exactamente eso: una escena salida de El Renacido, la película de Alejandro González Iñárritu, en la que un trampero y explorador del siglo XIX no sobrevive porque la vida o la suerte le sonrían, sino porque se niega a morir antes de tiempo.
Durante meses, el belga pareció arrastrarse entre la niebla de las caídas, la presión, las dudas y esas derrotas incómodas para un campeón de su talla. Pero este domingo, en el infierno de los adoquines, volvió del frío, del dolor de la maldita caída en La Vuelta 2024 y de sus propios fantasmas para firmar en el añejo velódromo de Roubaix una de las victorias más impresionantes, emotivas y redentoras de su ya brillante carrera.
Fue en el sector 12, entre Auchy-lez-Orchies y Bersée, donde Wout van Aert decidió que ya había esperado suficiente. En uno de esos tramos donde París-Roubaix se vuelve más infernal que ninguna otra carrera en el universo, el belga tomó la iniciativa, endureció la prueba, se sacudió a Pedersen y se llevó al alienígena Tadej Pogacar soldado a su rueda.

El duelo de colosos en el pavé de París-Roubaix (Foto©A.S.O./Billy Ceusters)
Ahí empezó a tomar forma la batalla que todos soñábamos: dos gigantes solos frente al adoquín, midiéndose a golpe de pedales, dos pura sangre cabeza a cabeza, todavía con casi 100 kilómetros y un mar de piedras por delante.
En El Renacido, Hugh Glass es despedazado por un oso, enterrado vivo, lanzado al abismo con su caballo y obligado a atravesar a pie un desierto de hielo y temperaturas bajo cero. Así también Pogacar y Van der Poel parecieron quedar a merced del infierno en plena París-Roubaix.

La soledad de Mathieu van der Poel tras la falla mecánica en el bosque de Arenberg que lo obligó a cerrar un hueco de dos minutos (Foto©A.S.O./Pressesports/Etienne Garnier)
El esloveno vio cómo un pinchazo, cuando aún faltaban cerca de 120 kilómetros, amenazaba con desbaratar su ambición, mientras que el neerlandés, triple campeón defensor, sufrió una avería mecánica en el temible Bosque de Arenberg que lo obligó a perseguir durante buena parte de la jornada. A uno lo golpeó la mala fortuna; al otro, el corazón mismo del adoquín. Y, sin embargo, ambos siguieron avanzando como sobrevive Glass en la novela de Michael Punke: heridos, exhaustos, empujados al límite, pero con el orgullo intacto, ese que le impide a un ciclista de verdad abandonar una carrera.
Como Hugh Glass y John Fitzgerald persiguiéndose a través de la inmensidad salvaje de Wyoming, Montana y Dakota del Norte, también Wout van Aert y Tadej Pogacar se fueron cazando el uno al otro a través del infierno de París-Roubaix: dos gigantes empujados por el orgullo, la obsesión y la necesidad de sobrevivir al día más cruel del ciclismo. Pero en el viejo velódromo de Roubaix, allí donde los héroes dejan de ser hombres comunes para convertirse en leyenda, fue el belga quien logró doblegar a su rival y salir con vida de la batalla.
Y así como Glass terminó inspirando relatos que atravesaron generaciones hasta convertirse en novela y cine, también Van Aert firmó una victoria destinada a perdurar en la memoria del ciclismo, una de esas que se cuentan durante décadas porque no solo coronan a un campeón: también alimentan los mitos.

Tadej Pogacar y su pinchazo que lo obligó a usar la bicicleta neutral. El infierno de París Roubaix en su máximo esplendor (Foto©A.S.O./Pressesports/Etienne Garnier)
Cuando Wout van Aert cruzó la meta en el velódromo de Roubaix, ya no levantó solo los brazos de un campeón que acababa de sobrevivir al infierno. Levantó también el recuerdo de un amigo que nunca salió de allí. Su gesto hacia el cielo tuvo el peso de la memoria y del dolor que permanece: el de Michael Goolaerts, su compañero y amigo que en la París-Roubaix del 2018 y con solo 23 años encontró en estos mismos adoquines su último día. Ocho años después, Van Aert convirtió su victoria en homenaje, y en medio de la gloria le recordó al ciclismo que hay triunfos que no terminan en la línea de meta.
Noticias
Juegos Intercolegiados Nacionales 2026: el ciclismo de ruta, entre las disciplinas escogidas
Publicado
Hace 3 mesesel
17 marzo, 2026Por
Redacción RMC
Hasta el 30 de abril estarán habilitadas las inscripciones para el calendario 2026 de los Juegos Intercolegiados Nacionales, el programa del Ministerio del Deporte que integra a niñas, niños y adolescentes escolarizados entre los 7 y 17 años de todas las regiones del país.
Los establecimientos educativos de todos los municipios del país, y las organizaciones que atienden a deportistas con discapacidad podrán inscribir a sus representantes a través de la página web www.juegosintercolegiados.gov.co
Tras un ejercicio de participación ciudadana que definió los criterios de selección de los deportes y Para deportes que harán parte de esta edición, las disciplinas habilitadas son: ciclismo de ruta, baloncesto, fútbol sala, voleibol, balonmano, baloncesto 3×3, atletismo, ajedrez integrado, natación, tenis de mesa, taekwondo, boxeo, karate Do, judo, levantamiento de pesas, Para atletismo, fútbol, fútbol de salón, bádminton, patinaje y boccia.
El Ministerio del Deporte llegará a los 32 departamentos del país con esta herramienta de transformación social. La meta para esta vigencia contempla impactar positivamente a más de 600 mil deportistas escolares y entrenadores de 9600 Instituciones Educativas en más de 1.120 municipios y áreas no municipalizadas; un espaldarazo al deporte formativo nacional que se ha venido fortaleciendo en los últimos cuatro años.
La ministra del Deporte, Patricia Duque exaltó la inversión destinada para esta vigencia: “Con un total de 64.500 millones de pesos, realizaremos todas las fases del programa y también se garantizará la participación de Colombia en los XXX Juegos Sudamericanos Escolares, organizados por el Consejo Sudamericano del Deporte CONSUDE, una muestra real con el desarrollo integral de nuestros niños, niñas y adolescentes”
Así las cosas, el Gobierno Nacional cumple desarrollando por cuarto año consecutivo, el calendario completo de las justas, logrando la participación de más de 2 millones de deportistas de todas las regiones, demostrando el poder del deporte en la construcción de tejido social.
*Con Información de Mindeporte
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