La etapa 19 del Giro de Italia 2026 hizo honor a su condición de jornada reina. Fueron 151 kilómetros entre Feltre y Alleghe (Piani di Pezzè), con seis puertos de montaña, cerca de 5.000 metros de desnivel acumulado y el mítico Passo Giau como Cima Coppi de esta edición, antes del durísimo remate final en los Dolomitas. En semejante escenario, el estadounidense Sepp Kuss firmó una victoria histórica para inscribir su nombre entre los corredores que han ganado etapas en las tres grandes vueltas.
El corredor del Team Visma | Lease a Bike fue el más fuerte en la subida definitiva hacia Piani di Pezzè y se impuso con un tiempo de 4:28:33, por delante de Derek Gee-West, segundo a 13 segundos, y de Giulio Ciccone, tercero a 36 segundos. Fue una etapa para escaladores de verdad, de desgaste continuo, de piernas vacías y ataques medidos, en la que el premio mayor terminó en manos de uno de los gregarios más prestigiosos del ciclismo mundial.
La jornada se movió desde muy temprano y entre los hombres que buscaron cambiar el guion volvió a aparecer Einer Rubio. El boyacense del Movistar Team se metió de nuevo en la fuga del día y, una vez más, dejó claro que no ha renunciado a pelear una victoria parcial en este Giro. En una etapa de máxima dureza, Rubio se sostuvo entre los mejores fugados durante buena parte de la fracción y terminó entregando otra actuación combativa, valiente y ambiciosa en la alta montaña llegando hasta entrar en disputas verbales primero con Gee y después con Ciccone.
El colombiano acabó finalmente en la novena posición, a 1:19 del vencedor, un resultado que quizá no refleja del todo su protagonismo real en carrera, pero que sí confirma su insistencia por buscar protagonismo en los grandes escenarios de esta edición. En un Giro dominado por los hombres de la general y por el control de Visma, Einer ha seguido apostando por la fuga como camino hacia la gloria, y en la jornada más dura volvió a estar en la conversación.
El Passo Giau, con sus rampas interminables y su estatus de techo del Giro, fue uno de los puntos de máxima tensión. Allí se seleccionó aún más la carrera y quedó claro que la batalla por la etapa y la clasificación de la montaña transitaban por caminos distintos. Giulio Ciccone coronó primero la Cima Coppi, aseguró puntos importantes para el maillot de la montaña y luego resistió cuanto pudo antes de ceder ante la embestida de Kuss.
En la general todo siguió bajo control para Jonas Vingegaard. El danés no se dejó arrastrar por la ansiedad, corrió con la serenidad del líder sólido y administró la renta con inteligencia, consciente además de que tenía a su compañero Kuss por delante peleando la etapa. El jefe de filas de Visma cruzó la meta en la quinta posición, a 39 segundos, sin dar muestras de debilidad y sin sufrir sobresaltos reales en una jornada en la que muchos esperaban verle bajo mayor presión.
A falta de solo dos días para el cierre en Roma, Vingegaard mantiene la maglia rosa con autoridad y ya empieza a contar las horas para completar su colección de grandes vueltas. El danés, que ya había mostrado ser el más fuerte en la montaña durante esta edición, superó la etapa más temida de la última semana sin ceder un solo segundo ante sus rivales y dejó la sensación de tener el Giro bajo control.
La etapa 20 de este sábado, entre Gemona del Friuli 1976-2026 y Piancavallo, sobre 200 kilómetros, aparece como la última gran batalla por un podio que hoy vio al australiano Jay Hindley bajar del tercer escalón al neerlandés Tymen Arensman, pero mañana todo el Top 10 se jugará con seguridad su última carta. Tras resistir la jornada reina y ver a uno de sus mejores gregarios conquistar la cima en Alleghe, Jonas Vingegaard está a un paso de coronarse campeón en la ciudad eterna.