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Editorial

Mundial de Ciclismo en Colombia 1995, Evento Histórico

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Miguel Indurain oro en la prueba de contrarreloj individual del Campeonato Mundial de Ruta en Duitama 1995 (Fotos©Revista Mundo Ciclístico)

El domingo 8 de octubre de 1995, cuando concluyó en Duitama el Campeonato Mundial de Ciclismo (Pista y Ruta) con el inolvidable circuito profesional élite presenciado por cerca de un millón de aficionados, se bajó también el telón del máximo evento deportivo realizado en el país después de los Juegos Panamericanos de 1971 en Cali.

Fueron días inolvidables para el ciclismo de Colombia y del mundo que incluyeron cinco en el Velódromo de Bogotá y cinco en territorio boyacense. En Bogotá, el escenario se vio colmado a mañana y tarde para apreciar el verdadero “Ciclismo Espectáculo”, gracias a la presencia de los mejores exponentes del mundo como el británico Graeme O ‘Bree en la Persecución Individual, Darry Hill (Australia) en la Velocidad pura, los Italianos Silvio Artinello y Marco Villa en la prueba a la americana, Shane Kelly (Asutralia) en el Kilometro y el francés Frederic Magne en el Keirin.

Colombia trató de cumplir acorde con sus condiciones y nivel del momento con nombres como los de Leonardo Cardona, Gabriel Díaz, César Zapata, John Jaime González, entre otros y el ciclismo femenino se encontró también con un soberbio espectáculo y progresos en la pista ,como lo demostraron la norteamericana Rebeca Twigg (Persecución Individual), Felicia Ballanger (Francia) en los 500 metros y la Velocidad Pura y por Colombia asomaba María Luisa Calle, quien posteriormente encontraría su consagración en otros escenarios.

Todos a Duitama

Y fue precisamente en Duitama y Paipa donde se concentró la atención del ciclismo mundial entre el 4 y el 8 de octubre, para ver en acción los mejores exponentes -hombres y mujeres – del ciclismo rutero del mundo, correspondiendo a Miguel Induráin alzarse con la medalla de Oro en la Prueba CRI de 43 kilómetros entre Paipa y Tunja con el segundo lugar de su compatriota Abraham Olano y el tercero el alemán Uwe Peschel, mientras el colombiano Duván Ramírez ocupó un honroso cuarto lugar.

 Ese mismo día se corrió la prueba femenina sobre 26 kilómetros entre Tuta y Tunja correspondiendo a la entonces mejor ciclista del planeta Jeannie Longo (Francia) subir al podio por la medalla de oro, acción que repetiría tres días después en la prueba de ruta sobre 88 kilómetros en el temible circuito duitamense, mientras Maritza Corredor (novena) y Consuelo Giraldo pusieron los colores nacionales en el punto de llegada.

Víctor Becerra, Medalla de Bronce

El Mundial llegaba a su fin y el sábado 7 de octubre, se corrió la prueba para ciclistas “aficionados” sobre 177 kilómetros con 10 vueltas al circuito de 17 Kilómetros (4 subiendo) que dejó como ganador al ex-profesional holandés Danny Nelisen, en tanto que el ecuatoriano Pedro Rodríguez ganaría al embalaje sobre Víctor Becerra de Colombia la medalla de bronce, pero un analítico adverso del ecuatoriano le devolvió a nuestro país esa medalla como premio a la organización del evento y también al equipo nacional,  integrado por Félix Cárdenas, José Luis Vanegas, Albeiro Giraldo, Ismael Sarmiento, Elder Herrera, conjunto que luchó a brazo partido por la defensa de la localía, dirigido por Chepe Castro.

Y el gran día llego el Domingo 8 de octubre para los 98 mejores ruteros del mundo en ese momento, incluidos los colombianos Oliverio Rincón, Israel Ochoa, Chepe González, Oscar Vargas, Alberto Camargo, Álvaro Lozano, Juan Diego Ramírez, Henry Cárdenas, Nelson Rodríguez y Efraín Rico, quienes deberían afrontar la distancia de 265 kilómetros con 15 vueltas al circuito de 17 kilómetros 700 metros, con la terrible subida al Cogollo de cuatro kilómetros para sumar 60 de escalada en total.

Fueron 7 horas de incesante pedaleo, un auténtico duelo de titanes en un mar de gentes que vibraron en cada giro para ver finalmente a los españoles Abraham Olano con el oro (llegando en solitario con la rueda posterior pinchada), Miguel Induráin la plata y el italiano Marco Pantani el Bronce en un podio inolvidable. Mientras Oliverio Rincón (octavo) a 1:53, Israel Ochoa (11 a 3:08) y Chepe González (15 a 9:22) honraron la participación nacional dirigidos por Fabio Parra.

Para Colombia como país organizador, el Campeonato Mundial de 1995 es recordado como uno de sus triunfos mas resonantes a nivel internacional, consiguiendo que el mundo se llevara una imagen diferente a la que entonces se tenía de nuestro país. El esfuerzo conjunto del gobierno nacional con el presidente Ernesto Samper, el director de Coldeportes Luis Alfonso Muñoz, la FCC presidida por Antonio Ambrosio y la Organización Ardila Lulle, hicieron posible este evento que hoy, 25 años después sigue siendo motivo de orgullo para millones de practicantes de la religión del ciclismo en el país.

Fotos©Revista Mundo Ciclístico/Todos los Derechos Reservados 2020©

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Editorial

PERSIGUIENDO LA GLORIA: 50 años del título mundial de Martín Emilio Cochise Rodríguez

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Hace 50 años, Martín Emilio "Cochise" Rodríguez obtuvo el primer título mundial para el deporte colombiano en Varese, Italia (Foto©Archivo Revista Mundo Ciclístico)

La noche del 27 de Agosto de 1971 en Varese -un pueblito italiano fronterizo con Suiza- con motivo de los Campeonatos Mundiales de Ciclismo en Pista se escribió la primera página de la gran historia del deporte colombiano a nivel mundial. El protagonista principal fue el entonces rey del ciclismo colombiano y continental, un antioqueño de nombre Martín Emilio Rodríguez y apodado “Cochise” por su propia decisión.

La hazaña se realizó en el Velódromo Luigi Ganna de Varese, sede de la cita orbital de pista (descubierto, piso de cemento y de 455 metros de longitud) mientras el mundial de ruta tendría lugar en Mendrisio (Suiza). El reloj marcaba las 9:30 de la mañana cuando fueron llamados a la pista los hombres que disputarán el título de campeón mundial de los 4.000 metros persecución individual: Martín Emilio Rodríguez de Colombia y Joseph Fuchs de Suiza.

Un novato periodista, Héctor Urrego Caballero, entrevista a Martín Emilio «Cochise» Rodríguez en los días previos al mundial de Varese (Foto©Archivo Revista Mundo Ciclístico)

No era la primera vez que Cochise se paraba en la meta o en la contra meta de un velódromo. Ya habían transcurrido diez años rodando en las pistas nacionales e internacionales desde 1962, acumulando títulos y medallas, batiendo marcas, logrando satisfacciones y decepciones, siendo aplaudido y vilipendiado, según el resultado de turno.

Dotado por la naturaleza con un físico y condiciones excepcionales tanto para la ruta como para la pista, muy rápidamente emergió en una especialidad que habría de convertirse en la que debía conducirlo a consagración y a la idolatría de millones de colombianos: La persecución sobre cuatro kilómetros.

Se había titulado campeón bolivariano en Quito 1965 y Maracaibo 1970, centroamericano en Kingston 1962, Puerto Rico 1966, Panamá 1970, americano en Medellín 1969, Panamericano en Winnipeg 1967 en la que fue la única medalla de oro de toda la delegación colombiana y en Cali 1971. También había competido en las olimpiadas de Tokio 1964 y México 1968 y era el dueño del récord amateur de la hora en pista (México 1970). Su nombre figuraba además en las selecciones nacionales para los mundiales de San Sebastián 1965, Frankfurt 1966, Montevideo 1968,  Brno 1969 y Leicester 1970 en los que siempre le fue esquiva la gloria que venía persiguiendo.

Cochise en los entrenamientos previos a la competencia en el velódromo Luigi Ganna de Varese (Foto©Archivo Revista Mundo Ciclístico)

Cochise persigue la gloria mundial

Soplaba una fresca brisa esa noche. La lluvia había obligado a un aplazamiento de 24 horas para la esperada final. El portentoso especialista colombiano finalmente estaba en el lugar que se había convertido en su obsesión y la del país deportivo por espacio de una década.

Venía de hacer 15 días atrás el mejor tiempo a nivel mundial de la temporada (4:45:38) en la pista de Cali con motivo de los Juegos Panamericanos, consiguiendo la medalla de oro en la persecución individual y por equipos, motivo por el cual viajaron también a ese mundial y se encontraban en la tribuna del velódromo de Varese sus compañeros de batalla en las pistas: Jaime Galeano, José Ramón Garcés y Jorge Hernández, más los ruteros Álvaro Pachón, Miguel Samacá y Rafael Niño quienes enfrentarían el gran fondo en Mendrisio.

Luis H. Díaz, segunda carta nacional para los 4000 metros persecución individual, ya había competido sin alcanzar uno de los ocho mejores tiempos para pasar a la segunda ronda, pero se quedó en el box colombiano para apoyar moralmente a Cochise. También hacían presencia su entrenador, el italiano Claudio Costa y el mecánico Óscar Moreno, que había preparado meticulosamente la bicicleta italiana marca Benotto. 

Cochise se había colgado solo 15 días antes la medalla de oro en la persecución individual y por equipos de los Juegos Panamericanos de Cali 1971 (Foto©Archivo Revista Mundo Ciclístico)

Ricardo Soto mas conocido como “Pepo” el fiel fisioterapeuta y guardaespaldas de Cochise, había masajeado una hora antes la musculatura de las poderosos piernas que habrían de empujar un plato de 51 dientes y el piñón de 15, mientras el médico William Jiménez (QEPD) alegraba la tensa espera tocando su guitarra.

En otro sector de la pista, quien escribe estas líneas se “graduaba” nerviosamente como comentarista de radio en la tribuna de prensa. En ese entonces me encontraba de paso hacia Roma para adelantar estudios en la Scuola Centrale dello Sport, pero me sumé a la delegación nacional colaborando incluso con la entrada al velódromo de ruedas y elementos para la competencia de Cochise y el equipo nacional del que había hecho parte solo tres años antes en la olimpiada de México 1968.

Cochise Rodríguez recibe instrucciones de Claudio Costa en el velódromo de Varese a escasos minutos de disputar la final mundial de la Persecución Individual (Foto©Archivo Revista Mundo Ciclístico)

Entre el grupo de periodistas que acompañaban la delegación estaban también Carlos Alberta Rueda, quien aprovechó el aplazamiento y consiguió la señal televisiva en vivo para RCN TV, en tanto que RCN Radio transmitió en Colombia por medio de esa señal con los comentarios de Julio Arrastía. Preparaba yo también para EL TIEMPO, la crónica de aquel histórico suceso por encargo de Humberto Jaimes Cañarete, el inolvidable director de la sección deportiva del diario que entonces tenía su sede en el emblemático edificio la Avenida Jiménez.

Martin Emilio, dueño de una tranquilidad absoluta, llegó a su puesto en la meta frente a la tribuna principal luego de dar un par de vueltas de calentamiento al velódromo, mientras en la contra meta se ubicaba el suizo Fuchs, reemplazante del también helvético, Xavier Kurman, quien no defendió el título de campeón alcanzado el año anterior en Leicester.

Para conseguir su puesto en la final, Martín derrotó consecutivamente al polaco Mirlan Purzla, al ruso Alexander Bikov y al polaco Jerzy Glowacki mientras Fuchs se convirtió en finalista a expensas del favorito italiano, Giacomo Bazán, a quien derrotó en semifinales.

El diploma que recibió Cochise como Campeón Mundial de la Persecución Individual en Varese, Italia (Foto©Archivo Revista Mundo Ciclístico)

Los grandes campeones de todos los deportes siempre han señalado y recordado de sus carreras deportivas el “momento cero”, el “ahora o nunca” o también el “todo o nada” y eso también aplicó para Cochise quien una vez oyó el pistoletazo inicial se apoderó de la prueba obteniendo tres segundos de ventaja en el primer kilómetro, aumentó el margen a cuatro y medio segundos en los dos mil metros y en crescendo incontenible finalizó con un registro de 4 minutos 53 segundos y 98 centésimas para coronarse Campeón Mundial de los 4000 metros persecución individual, en aquella inolvidable noche italiana y tarde llena de orgullo y emoción en toda Colombia.

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Editorial

Las Escapadas de Héctor Urrego: 50 AÑOS DE HISTORIA

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La historia suele enseñarnos que en la vida de los hombres y de las naciones han existido, existen y seguirán existiendo fechas especiales que de una u otra manera marcan el pasado, presente y futuro de acuerdo a los acontecimientos que esa misma vida nos presenta.

El deporte es una de las actividades mas representativas de quienes habitamos este planeta y goza de un inconmensurable espacio en la historia de mujeres, hombres, naciones y continentes que por múltiples razones tienen en sus calendarios recuerdos y motivos de orgullo y alegría, pero también de tristeza y decepción según el acontecimiento para celebrar o recordar.

En la historia de Colombia y de uno de sus deportes insignia (EL CICLISMO), no cuesta demasiado esfuerzo encontrar fechas y sucesos inolvidables, extraordinarios y hasta irrepetibles: La primera Vuelta a Colombia (1951), el primer Clásico RCN (1961), la primera gran victoria internacional Vuelta a México (1967) el Tour del Avenir (1980) y así sucesivamente hasta llegar a la época moderna con la primera gran victoria alcanzada en cada una de las tres mas grandes carreras del mundo: la Vuelta a España1987, el Giro de Italia 2014 y el Tour de Francia 2019.

En este desfile interminable de logros y hazañas, hay uno que celebra hoy 50 años de gloriosa existencia y que tiene un significado especial por lo que representó el 27 de agosto de 1971: COCHISE RODRIGUEZ CAMPEON MUNDIAL.

Aquella noche del verano europeo, el velódromo de un pueblito enclavado en la frontera ítalo-suiza (VARESE) se convirtió en el escenario donde el entonces intrépido ciclista antioqueño Martin Emilio Rodríguez apodado “Cochise” por su propia decisión se consagró Campeón mundial de los 4.000 metros persecución individual, su prueba favorita y obsesión de la Colombia deportiva de aquella época.

Esa misma Colombia que por espacio de diez años –desde Kingston- 62 hasta Varese 71, pasando por las Olimpiadas de Tokio 64 y México 68, los mundiales de San Sebastián, Frankfurt, Montevideo, Brno, Leicester, el récord de la hora en México-70 mas los Panamericanos de Winnipeg y Cali, Bolivarianos, Centroamericanos y Americanos, estuvo acompañando a su ídolo deportivo en la persecución de la gloria por toda clase de pistas y eventos, de los cuales salía unas veces aplaudido y otras vilipendiado pero es que ese es el precio de la gloria. 

Pero finalmente Cochise llegó a la raya de partida en la meta principal de la pista descubierta en cemento de 445 metros del Velódromo varesino para disputar la final de “su” prueba favorita frente a quien estaba en la contra meta, el suizo Joseph Fuchs y desde el pistoletazo inicial se apoderó de la camiseta Arco Iris que con tanto anhelo había buscado, consiguiendo el PRIMER CAMPEONATO MUNDIAL no solo del ciclismo sino del deporte colombiano y, entonces con ello, ese mismo país aprendió que sí era posible para los ciclistas y deportistas colombianos vencer a los mejores del mundo por lejos que estuviesen como lo ha venido demostrando la historia desde aquella noche de Agosto 1971 hasta hoy.

Los Graduados

Al celebrar y recordar lo que este hombre alcanzó hace 50 años, escribiendo estas letras  no puedo menos que sentirme un privilegiado al haber sido inicialmente seguidor de sus hazañas y luego fugaz compañero -como el modesto ciclista que fui- ,en las alegrías y tristezas, victorias y decepciones de un campeón como él, para finalizar siendo testigo y relator de las mismas, gracias a la vida, la salud y el trabajo que me permitieron desembarcar, sin proponérmelo, en el fabuloso mundo del periodismo deportivo, inicialmente para EL TIEMPO (en los Panamericanos de Cali 71), CARACOL en el Mundial de Varese y posteriormente en RCN, por lo que hoy debo celebrar inmodestamente junto a Cochise mi gradocomo comentarista de ciclismo en la misma fecha que él obtuvo el suyo como el mejor del mundo en los cuatro kilómetros.

La vida de Cochise Rodríguez antes y después de ese titulo mundial es todo un ejemplo de superación, clase y talento puestos al servicio del ciclismo tanto en la pista como en la ruta y sus logros quedarán para siempre en la historia del ciclismo no solo de Colombia sino del mundo. Hoy sigue pedaleando por salud y su mundo sigue siendo el ciclismo como imagen publicitaria de marcas y entidades. Por fortuna sigue siendo un auténtico personaje en cualquier lugar del país. No en vano fue declarado el Deportista del Siglo XX en Colombia.

En la tarde de este viernes 27 de agosto, en Medellín, el inolvidable joven mensajero en bicicleta de la Farmacia Santa Clara que transitó cientos de veces sus calles ganándose la vida y forjándose como campeón, revivirá junto a un puñado de sus amigos y colegas de esa época y de ahora, la hazaña que arrancó una frase inmortal que se escuchó hace 50 años en el mas importante y el mas humilde de los hogares colombianos: COCHISE CAMPEON MUNDIAL.

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Editorial

Rafael Carrasco: El ciclismo cambió y ya nadie arriesga como antes

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Rafael Carrazco promotor del ciclismo colombiano en Europa en los años 80. (Photo: @MundoCiclistico)

Mientras la Vuelta a España se encontraba en territorio alicantino donde tiene su sede KELME, una fábrica de calzado y ropa deportiva de las más reconocidas en el viejo continente, estuvo dialogando con periodistas colombianos de RCN y Mundo Ciclístico, el no menos conocido hombre del ciclismo Rafael Carrasco a quien el ciclismo colombiano le debe el haber abierto las puertas en los años 80 del equipo Kelme bajo su dirección en esa época.

Carrasco brindó oportunidad a por lo menos 30  ruteros colombianos para correr con la camiseta verde y rayas blancas, siendo su más importante fichaje en 1988 Fabio Parra con quien subió al podio del Tour de Francia en ese mismo año, fecha que el hombre hoy recuerda como “ un momento inolvidable para Kelme y para el ciclismo colombiano pues fue el resultado de mi confianza absoluta en los ciclistas de ese país por su extraordinaria condición natural para  el ciclismo y sobre todo por su habilidad como escaladores”.

Rafael, que ha vivido casi siempre en Barcelona a pesar de haber nacido en Toledo responde con la misma espontaneidad y sinceridad de siempre a las preguntas y no oculta también su admiración por nombres como los de “Oliverio Rincón, Omar Hernández, Néstor Mora(q.e.p.d.), Martin farfán, Hernán Buena Hora quienes hicieron toda una época de formación, progreso, crecimiento y enormes logros dentro del ciclismo mundial que fueron la base para lo que posteriormente se ha venido presentando”

¿Cómo analiza hoy el ciclismo colombiano?

Es una potencia mundial. Tiene desde hace 10 años un grupo de grandes corredores que han conquistado las pruebas más importantes y los nombres de Egan Bernal, Nairo Quintana, Miguel Ángel López, Esteban Cháves  entre otros, figuran en el lote de los mejores ciclistas de la actualidad en el planeta.

 ¿Y… qué opinión tiene hoy del ciclismo mundial?

Cambió totalmente en cuanto a la estrategia. Ya no tenemos los valientes que se aventuraban a buscar la victoria desde lejos, aquellos que rompían los lotes en cuanto aparecía la montaña. Hoy se corre con calculadora en mano, las etapas de alta montaña se definen en su mayoría en los últimos 2 o 5 kilómetros. Claro está, hoy tenemos un mayor equilibrio, un nivel superior al de antes pues todo ha mejorado y debemos aceptar y adaptarnos a este nuevo ciclismo y manera de competir.

 ¿En qué está hoy el ciclismo español después de Induráin, Perico y Contador?

Sigue buscando sucesores. No es fácil encontrar permanentemente corredores de esta clase y nivel. Ojalá Enric Mas pueda seguir progresando pues Mikel Landa no parece tener cómo superar lo que ya hizo y menos podríamos compararlo con los que me mencionan. Todo indica que el futuro se llama Juan Ayuso, pero habrá que esperar a que aparezca en las grandes confrontaciones para poder juzgar el futuro del ciclismo en España.

Una visión de la Vuelta a España que se corre actualmente…

Pues todo apunta a una nueva victoria de Roglic por lo visto hasta el momento. Sus dos máximos rivales parecieran ser Egan y López, pero el esloveno anda tanto como ellos subiendo y tiene a su favor la crono final en caso de que fuera necesario. En el ciclismo todo puede pasar, pero normalmente deberíamos prepararnos para otra victoria de Primoz Roglic y una gran lucha por los puestos que siguen.

¿Cual es hoy la historia de Kelme?

Los hermanos Quiles finalmente la vendieron. Todavía sigue funcionando como una gran empresa muy vinculada al deporte y especialmente al fútbol. Para el ciclismo colombiano y español Kelme tuvo un gran significado durante su larga permanencia como patrocinador de equipos de ciclismo.

 ¿A qué se dedica usted fuera de hacer fuerza por el Barcelona?

Escribo una columna de opinión en un periódico deportivo de Barcelona y comento en Radio Marca todos los días durante las tres grandes vueltas. Vivo tranquilamente, sigo el deporte que nos apasiona y me encanta recordar los buenos tiempos con mis amigos colombianos a los que tanto aprecio.

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