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Editorial

Tour de Francia: Se retiró Fernando Gaviria

Este jueves se cumplió una de las etapas más fuertes de la 105ª edición del Tour de Francia y fue la 12 con final en el mítico Alpe d’Huez sobre 175.5 kilómetros donde Colombia perdió una de sus fichas importantes tras el retiro del estelar velocista Fernando Gaviria (Quick-Step).

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Fernando Gaviria se retiró este jueves del Tour de Francia 2018

Fernando Gaviria se retiró este jueves del Tour de Francia 2018

Este jueves se cumplió una de las etapas más fuertes de la 105ª edición del Tour de Francia y fue la 12 con final en el mítico Alpe d’Huez sobre 175.5 kilómetros, donde Colombia perdió una de sus fichas importantes tras el retiro del estelar velocista Fernando Gaviria (Quick-Step).

El embalador nacional debutante y ganador de dos de las etapas de la Grande Boucle y primer líder, se unió al retiro de Rigoberto Urán, quien se despidió de la carrera por problemas de salud.

El único sobreviviente de los embaladores en el Tour de Francia 2018 es el eslovaco Peter Sagan, quien se mantiene como el líder de la modalidad de los puntos. Igualmente claudicó André Greipel. En el día de ayer se habían retirado Mark Cavendish y Marcel Kittel.        

Editorial

Las Escapadas de Héctor Urrego: Hay vida después del Tour

París | Por: Héctor Urrego Caballero.

Una vez conocidos los resultados del Tour de Francia corresponde hacer los análisis respectivos que cada quien realizará según sus conocimientos, intereses, sentimientos, entre otros, tanto para ver una victoria inobjetable y merecida por parte de Geraint Thomas como para analizar el resto de los elementos que componen un evento de esta naturaleza.

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"Para todos el Tour ya es historia, la vida sigue para los vencedores y los vencidos. La vida sigue y la Vuelta a España así como los Campeonatos Mundiales de Ruta están a la vuelta de la esquina"
París | Por: Héctor Urrego Caballero.

Una vez conocidos los resultados del Tour de Francia corresponde hacer los análisis respectivos que cada quien realizará según sus conocimientos, intereses, sentimientos, entre otros, tanto para ver una victoria inobjetable y merecida por parte de Geraint Thomas como para analizar el resto de los elementos que componen un evento de esta naturaleza.

Y uno de esos componentes ha sido la participación colombiana con seis de sus mejores representantes, entre los cuales estuvo el subcampeón del 2018, Rigoberto Urán, así como Nairo Quintana, inquilino del podio en tres de las cinco oportunidades en las que ya ha participado, contando en esta versión del Tour con la presencia de Fernando Gaviria, Egan Bernal y Daniel Martínez como debutantes mientras Darwin Atapuma se apuntaba por tercera vez en el Tour.

Nos corresponde analizar la actuación de nuestros ciclistas y hay calificarla con nota sobresaliente porque la máxima nota es únicamente para calificar al vencedor, los ocupantes del podio final, o los ganadores de las camisetas puestas en juego como montaña, puntos y jóvenes. 

Desde ese punto de vista, solamente los mezquinos de corazón pueden negar la formidable aparición de Fernando Gaviria como vencedor de dos etapas y haciendo historia al convertirse en el segundo ciclista colombiano en vestir la famosa camiseta amarilla, así las fuerzas le hubiesen abandonado como a tantos otros de su estirpe de velocista (Kittel, Greipel, entre otros), obligándolo a regresar a su casa demasiado temprano, sucediendo lo mismo con Urán, victima de la insalvable caída en la etapa del pavé con lo que su deseo de replicar la actuación del año pasado terminó muy pronto. 

El Tour siguió su marcha y nos mostró en las dos ultimas semanas a Nairo Quintana con flaquezas en los Alpes pero con fortalezas y virtudes en los Pirineos lo que le permitió ganar una magistral etapa y acercarse el lugar que le corresponde entre los mejores, pero una violenta caída estuvo a punto de enviarlo también, de regreso, lo que no sucedió por el valor y determinación de quien sigue siendo, a pesar de todo, un gran campeón que apenas esta entrando en la edad de oro del ciclista, asunto en el que pocos suelen fijarse.

Por su parte, el Tour terminó para Egan Bernal de manera brillante, con un demostración de condiciones exhuberantes a pesar de contar con apenas 21 años y en medio del reconocimiento no solo de Thomas y Froome -sus jefes de filas- sino de técnicos, manejadores, organizadores, periodistas y aficionados de todo el mundo con lo que el de Zipaquirá llega para reforzar esa generación de oro de la cual venimos disfrutando desde hace ya casi una década.

Daniel Martínez mostro igualmente que le aguarda un futuro lleno de satisfacciones y Darwin Atapuma cumplió con la función del gregario fiel que casi siempre le ha sido encomendada. Todos juntos hoy, incluidos Urán y Gaviria, tienen motivos para celebrar su participación en el Tour 2018, con la certeza de haber aportado todo lo que pudieron y haber puesto sus fuerzas intentando cada uno cumplir sus objetivos y los de sus equipos.

Para todos el Tour ya es historia, la vida sigue para los vencedores y los vencidos. La vida sigue y la Vuelta a España así como los Campeonatos Mundiales de Ruta están a la vuelta de la esquina, así como el resto del calendario pues el ciclismo ni la vida se acaban ganando o perdiendo el Tour y menos aún, cuando se ha hecho todo lo posible por ganar y eso no le corresponde sino a uno solo. Esta vez tampoco ha sido un colombiano pero un día lo será. Seguro.

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Editorial

Las Escapadas de Héctor Urrego: Colombia con Quintana, Bernal, Martínez y Atapuma por un buen final de Tour.

Tolouse | Por: Héctor Urrego Caballero.

Este martes el Tour pone rumbo a París con un trío de grandes favoritos al título y al podio final (Geraint Thomas, Tom Dumoulin y Chris Froome), asediados por la necesidad de Primoz Roglic, Romain Bardet, Mikel Landa, Steven Kruswick y Nairo Quintana, en cuanto a descontar el tiempo perdido y demostrar que para ellos la palabra resignación no existe.

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"Este martes el Tour pone rumbo a París con un trío de grandes favoritos y la necesidad de Nairo Quintana de remontar"
Tolouse | Por: Héctor Urrego Caballero.

Este martes el Tour pone rumbo a París con un trío de grandes favoritos al título y al podio final (Geraint Thomas, Tom Dumoulin y Chris Froome), asediados por la necesidad de Primoz Roglic, Romain Bardet, Mikel Landa, Steven Kruswick y Nairo Quintana, en cuanto a descontar el tiempo perdido y demostrar que para ellos la palabra resignación no existe.

El reciente vencedor del Dauphiné Liberé, Geraint Thomas, portador de la camiseta amarilla de líder en el Tour tiene a hoy día la sartén por el mango, cuenta con un colchón de seguridad apreciable y depende solamente de su capacidad para resistir los embates de sus más cercanos rivales, sacando de ese grupo a su compañero Chris Froome quien ha dado a entender claramente que no estará en contra de su compañero de equipo, lo que fortalece aún más al líder, quien de llegar en esta misma situación a la CRI final no tendría nada que temer frente a la “locomotora” Dumoulin, pues una de las fortalezas del galés está precisamente en esta clase de esfuerzos. A Thomas lo separan además un minuto y cincuenta segundos del holandés y 2:38 con Roglic que de mantenerlos hasta el sábado, estarían asegurándole la victoria en París el domingo próximo.

En cuanto al ciclismo colombiano y su final de Tour, todo va a girar en torno a Nairo Quintana y sus opciones de descuento en tiempo y posiciones de la general. El gran escarabajo boyacense afrontará la fase final del  Tour con la presión y la necesidad no solo de avanzar sino de ratificar su enorme prestigio alcanzado precisamente con tres podios sobre cuatro participaciones en el Tour.

Egan Bernal se ha convertido en la mas grata revelación del Tour, solamente cumpliendo a cabalidad la labor encomendada por su equipo Team Sky y dejando entrever que estamos al frente de un futuro grande del ciclismo mundial. Es posible pensar en verlo con la camiseta blanca de mejor joven el próximo domingo en París, sin que esta haya sido su objetivo principal.

Daniel Martínez con la camiseta del Education First y al igual que Bernal debutante del Tour, ha cumplido también con nota sobresaliente su participación, primero como fiel gregario de su capitán Rigoberto Urán y luego buscando su propio destino, integrando las grandes fugas con la ilusión de luchar por una etapa y una buena ubicación en el casillero general.

Darwin Atapuma tendrá en las etapas pirenaicas la oportunidad de brillar, en principio como apoyo de su jefe de filas en el UAE, Daniel Martin, y si las circunstancias son favorables seguramente intentará como el año pasado, lograr una victoria de la que estuvo muy cerca el año pasado. 

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Editorial

La Escapadas de Héctor Urrego: La venganza del Tiburón

La historia del ciclismo dice que para los seguidores de este deporte en Italia, nada es más emocionante que ver a uno de los suyos triunfante en la Clásica Milano-San Remo o en el Giro de Italia, con la salvedad de que la “Classisima” por alguna razón especial se roba el encanto y la admiración de millones de “tifossi” (aficionados).

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El campeón de Giro, Tour y Vuelta regresó a los grandes ruteros al trono de Milano-San Remo

El campeón de Giro, Tour y Vuelta regresó a los grandes ruteros al trono de Milano-San Remo

La historia del ciclismo dice que para los seguidores de este deporte en Italia, nada es más emocionante que ver a uno de los suyos triunfante en la Clásica Milano-San Remo o en el Giro de Italia, con la salvedad de que la “Classisima” por alguna razón especial se roba el encanto y la admiración de millones de “tifossi” (aficionados).

La razón de esa magia y encanto puede estar en su longevidad (nació en 1907 y solo las dos guerras mundiales la han interrumpido), el recorrido, la época, la fecha, las dificultades, pero ante todo, el saber allí congregados los mejores ciclistas y equipos del mundo para disputarla, por lo menos hasta comienzos del año 2000 cuando era la cita anual obligada para iniciar temporada y entonces no existían las carreras de Australia, Argentina, Arabia y Colombia que ahora abren fuegos cada año.

En el álbum de oro de este fabuloso desafío del hombre en bicicleta, figuran campeones de todos los estilos, autores de  auténticas hazañas convertidas en leyenda: Especialistas en esfuerzos de un día, supercampeones de las grandes carreras por etapas y los que son capaces de convertir en estruendosas victorias el esfuerzo de muchos kilómetros y horas de pedaleo en solo 200 metros finales. 

Desde su creación hasta 1961, en la lista de campeones figuran hombres que sobresalieron por su calidad como estrellas de las carreras por etapas como Fausto Coppi, Gino Bartali, Raymond Poulidor, pero también otros tantos que sobresalían por su habilidad para ganar carreras de un día, ya en solitario o simplemente venciendo al embalaje gracias a su velocidad, como Costante Girardengo (6 victorias), Louison Bobet, Rick Van Looy.

Pero con la aparición de más grande ciclista de todos los tiempos (Eddy Merckx) como campeón en 1966, la Milano-San Remo pasó a ser un duelo entre los grandes del Giro, Tour o Vuelta enfrentados a los “clasicómanos” y los “velocistas de la ruta”, clasificación que aun hoy se mantiene y que ha dejado un saldo de victorias más favorable a estas dos últimas categorías que a la primera, a la cual han pertenecido, además de Merckx y sus siete victorias, vencedores en San Remo hasta comienzo de los años noventa como Felice Gimondi, Giuseppe Saronni, Laurent Fignon, Gianni Bugno, Claudio Chiapucci (1991), Sean Kelly (1986-1992), siendo estos dos últimos los encargados de cerrar el ciclo de los súper ruteros como ganadores en San Remo.

A estos gigantes de la ruta se enfrentaron y vencieron en San Remo, nombres de especialistas en clásicas como Roger De Vlaeminck, Francesco Moser, Jan Raas, Hennie Kuiper, Fons de Wolf, Marc Gómez (una de las victorias más sorpresivas).

Pero después de Sean Kelly en 1992, San Remo se convirtió en coto de caza de los clasicómanos y velocistas consiguiendo prácticamente “eliminar” o desaparecer a la raza de los campeones y estrellas de las carreras por etapas, llevándolos incluso a tomar la decisión de no participar por considerar que sus opciones de ganar eran nulas.

Fue así como el esprinter alemán, Erik Zabel, con cuatro victorias se convirtió desde 1997 y hasta 2007 en el cabecilla de una generación de “kamikazes” y clasicómanos que se apoderaron de la San Remo, acompañado de otros no menos rápidos como Mario Cipollini, Paolo Bettini, Andrei Tchimil, Alessandro Petacchi y Oscar Freire, consiguiendo dominar las claves y dificultades  montañosas del recorrido (La Cipressa y el Poggio) principalmente, forzando siempre una llegada masiva donde hicieron de las suyas cada año.

Y lo siguieron haciendo en la década siguiente, ahora con los “millenials” encabezados por Fabián Cancellara, Mark Cavendish, Simon Guerrans, Alexander Kristoff, Jhon Degenkolb, Arnaud Demare y Michal Kwiatkwoski, además de Peter Sagan, bicampeón mundial de ruta que no ha podido centrar una victoria San Remo y Fernando Gaviria, la estrella colombiana del sprint a quien la suerte le ha impedido un triunfo que con seguridad llegará algún día.

Hacía 25 años un gran campeón rutero no ganaba San Remo y 12 que un ciclista italiano no saboreaba la victoria pero finalmente la sequía terminó este sábado 17 de Marzo con la victoria perfecta de Vincenzo Nibali, el “Tiburón” que se ha encargado de vengar las derrotas y hasta la humillación sufrida por los astros pertenecientes a su categoría y jerarquía, convertido de paso en el rey del otoño y la primavera consiguiendo ganar el Lombardía en el cierre del 2017 y abrir el 2018 con su espectacular triunfo en San Remo. 

Con esto, Nibali se encarga de demostrar a campeones como él, que sí es posible no solo competir sino disputar y vencer en la carrera de la que parecían “eliminados” y ha tomado venganza en su nombre, ojalá para inaugurar una nueva etapa en laque las estrellas del Tour, Giro o Vuelta sigan estando en el podio de los campeones en Milano-San Remo. 

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