En un suceso memorable para el ciclismo latinoamericano y en general para el deporte ecuatoriano, Richard Carapaz se coronó Campeón Olímpico de Ruta en Tokio este sábado tras una espectacular acción ofensiva ejecutada sobre los últimos 24 kilómetros de carrera. Sensacional carrera de Rigoberto Urán que ingresó a la meta en la octava posición.
Carapaz que solamente contó en su apoyo con JhonatanNarváez como su escudero de lujo en el seleccionado ecuatoriano, navegó en solitario en los últimos seis kilómetros de carrera para enfundarse con gran merito la presea de oro, al superar por 1 minuto 7 segundos a dos de los principales llamados a ganar, el belga Wout van Aert y el esloveno Tadej Pogačar que subieron al podio por las preseas de plata y bronce.
Gran carrera de los cuatro representantes colombianos en esta prueba, Rigoberto Urán que fue gran protagonista en las instancias decisivas de la prueba ocupó la octava posición en línea de meta, actuación que lo hace merecedor a diploma olímpico. Por su parte, Esteban Chaves, Nairo Quintana y Sergio Higuita que cedieron terreno en la explosiva ascensión final arribaron a la meta en las posiciones 45, 69 y 81.
Desde los primeros kilómetros de esta prueba que se desarrolló entre Musashinonomori Park y Fuji International Speedway, sobre una distancia de 234 kilómetros, bajo la inclemente temperatura japonesa, se conformó la gran escapada del día con ocho corredores; Orluis Aular (Venezuela), Michael Kukrle (República Checa), Juraj Sagan (Eslovaquia), Polychronis Tzortzakis (Grecia), Eduard Michel Grosu (Rumania), Elchin Asadov (Azerbaiyán), Paul Daumont (Burkina Faso) y Nic Dlamini (Sudáfrica).
El control sobre la escapada la ejercieron en todo momento los seleccionados de Bélgica y Eslovenia, que permitieron a la escapada contar en su favor con una diferencia cercana a los veinte minutos. Mientras en la parte posterior del colectivo, sobre el kilómetro 80 de competencia, los británicos Geraint Thomas y Tao Geoghegan Hart sufrían una caída que lograron librar los colombianos. Sin embargo, Nairo Quintana tuvo un pinchazo que lo relegó del grupo al que finalmente logró retornar.
En la más extensa ascensión del día al Fuji Sanroku, el ritmo en el grupo principal comandado por el indomable corredor esloveno Jan Tratnik aumentó, dejando en el camino a una importante cantidad de corredores, permitiendo además un importante descuento sobre Juraj Sagan, Orluis Aular, Nic Dlamini, Michael Kukrle y Polychronis Tzortzakis, que permanecían en punta. Entre los que cedieron terreno sobre los últimos kilómetros de escalada al tercer puerto del día, se destacó el español Alejandro Valverde que no pudo mantener el ritmo y en el descenso logró conectar nuevamente con el pelotón.
Con sesenta kilómetros por recorrer, Italia intentó marcar la diferencia desde larga distancia con Damiano Caruso. Sin embargo, Bélgica se encargó de neutralizar la acción ofensiva del subcampeón del Giro 2021, para dar paso a un gran ataque cinco kilómetros más adelante de Remco Evenepoel, que se llevó a su rueda a Vincenzo Nibali y Eddie Dunbar que estuvieron atentos a la marca, acción que no logró prosperar ante la persecución consentida en el grupo que cerró la posibilidad ante la fortaleza de los punteros.
Italia y Bélgica tomaron el control del grupo principal previo al inicio de Mikuni Pass, penúltima escalada de esta prueba en la que Nairo Quintana, Sergio Higuita y Esteban Chaves perdieron contacto con el grupo, al igual que un número importante de corredores, entre los que se destacaron entre otros; Vincenzo Nibali, Alejandro Valverde y RemcoEvenepoel. El colectivo principal en el que subsistían una docena de hombres estuvo controlado por el conjunto flamenco que se limitó a marcar el ritmo.
Con tres kilómetros para la conclusión de Mikuni Pass y poco más de 38 para el arribo, Tadej Pogačar ejecutó una brutal aceleración que le permitió marcar la diferencia sobre sus rivales. El reciente campeón del Tour de Francia se llevó a su rueda a los norteamericanos Michael Woods y Brandon McNulty, que contribuyeron en el impulso de la diferencia, mientras que Wout van Aert lideraba la persecución en el reducido grupo en el que subsistían entre otros el colombiano Rigoberto Urán y el ecuatoriano Richard Carapaz que logró conectar con Pogačar antes de concluir la escalada con Michal Kwiatkowski.
En el transito final hacia Kagosaka Pass, Wout van Aert que se había descolgado de la docena de hombres que rodaban en cabeza de carrera, logró conectar junto a Jakob Fuglsang, Bauke Mollema, Simon Yates y Maximilian Schachmann, para sumarse a Pogačar, Urán, Carapaz, Woods, McNulty, Kwiatkowski y Bettiol que rodaban en punta. La falta de coordinación para mantener un ritmo constante le permitió a 24.5 Km del arribo al ecuatoriano Richard Carapaz y el estadounidense Brandon McNulty marcar la diferencia sobre sus rivales.
Carapaz y McNulty trabajaron en pletórica armonía, mientras en el grupo secundario, Rigoberto Urán y Wout van Aert adelantaban una furibunda persecución, cuando la diferencia disminuía considerablemente. Richard Carapaz se la jugaba a 6 kilómetros del arribo en solitario, mientras que Brandon McNulty cedía ante la implacable determinación del ecuatoriano que subiría a lo más alto del podio por la presea de oro.
La prueba de gran fondo para las damas será la segunda competencia en la ruta de la olimpiada, carrera que se cumplirá en la noche colombiana de este sábado a partir de las 11:00 p.m. sobre una distancia de 137 kilómetros entre Musashinonomori Park y Fuji International Speedway.
Dante y Virgilio llegan a la puerta del Infierno en el Canto III de La Divina Comedia. Ante la puerta del reino de los condenados, leen la inscripción: «Abandonad toda esperanza, los que entráis aquí”. Mathieu Van der Poel y Tadej Pogacar llegarán este domingo ante las puertas del infierno de París-Roubaix, pero la inscripción dirá: “Aquí Mathieu ganó su cuarto adoquín consecutivo y entró al Olimpo de los dioses de Roubaix” o “Aquí el extraterrestre Pogacar ganó su primera piedra para aumentar su leyenda”.
Para los amantes del fútbol americano es el Superbowl, para los de la F1 el GP de Mónaco, para los del fútbol me imagino será la final de la Copa del Mundo, para los del béisbol la Serie Mundial, para nosotros es París-Roubaix, la esencia más pura de este deporte vive en cada milímetro de esos infernales adoquines, ahí habitan nuestros ángeles y nuestros demonios, por eso quizá París-Roubaix lo es todo a la vez para el ciclismo, el infierno, el purgatorio y el cielo mismo para el campeón cuando tras casi 300 kilómetros de barro y piedras levanta el trofeo en el legendario velódromo de Roubaix.
En su periplo por el infierno de La Divina Comedia, Dante y Virgilio se encuentran con que la puerta la guarda Cerbero, un can de tres cabezas o mejor para este domingo tres adoquines. Poggy y su todopoderoso UAE Team Emirates no se encontrarán con un perro guardián monstruoso, pero sí con un gigante neerlandés, ese que guarda la puerta entre Poggy y su ansiado adoquín.
Pero guardemos ya la obra maestra de Dante Alighieri en la biblioteca y vayamos al grano o mejor al adoquín. Mathieu van der Poel ha ganado la París-Roubaix tres veces (2023, 2024 y 2025), se dice rápido, pero el nieto de Poulidor ha atravesado tres veces el infierno logrando un histórico triplete consecutivo. El del Alpecin igualó el año pasado a mi adorado Francesco Moser (no te lo perdonaré nunca Mateo) y se puso a uno solo de igualar a los legendarios Roger de Vlaeminck y Tom Boonen.
En la otra esquina, el marciano Pogacar, que en esta primavera gritó finalmente campeón en Sanremo tras lo que pareció una eternidad, pero que en realidad fueron seis años de intentos fallidos para un tipo que aunque no lo diga abiertamente y como toda leyenda deportiva a lo largo de la historia, odia perder. Milano-Sanremo parecía la niña bonita del barrio que el esloveno con su cara de mansa paloma pero actitud de Jack el Destripador no lograba conquistar. Para esta temporada Poggi adoptó el look de chico malo rapero americano y ahí sí la Classicissima cayó rendida a sus pies. Una metáfora un poco machista, lo sé, pero muy de la vida real, pido excusas de antemano.
Lo mismo pasó en Flandes donde ni la localía de Mateo, ni las miles de banderas amarillas con el león negro ondeando al viento, ni el Kapelmuur, ni el Paterberg, ni el Koppenberg, ni el muro de Berlín si hubiera estado en el recorrido, pudieron evitar el segundo monumento al hilo del esloveno en este 2026 y su tercera victoria en De Ronde. La facilidad con la que el E.T. de Eslovenia doblegó a Mathieu asustó a todos, pues hasta ese domingo todos veíamos al neerlandés como la única barrera de contención posible en las clásicas ante el poderío avasallador de un corredor que en poco más de cinco años ha construido una leyenda que será recordada por los siglos de los siglos, amén.
Los amantes del espectáculo y las rivalidades encarnizadas cruzamos los dedos, o los cuernos, para que Wout Van Aert, resucitado de las cenizas en Sanremo para meterse al podio y cuarto en Flandes reencuentre su fenomenal golpe de pedal y pueda contra su rodilla, Pippo Ganna se acuerde que es el dueño del Récord de la Hora y busque su primer podio para honrar a Coppi y a Moser de paso, Van Baarle aproveche los galones de capitán en el Soudal y el siempre combativo Mads Pedersen, que el año pasado completó el podio al lado de sus infernales majestades, tengan también algo por decir en el más infernal de los domingos. Evenepoel, mientras tanto, lo verá por TV con nosotros los mortales tras probarse a sí mismo en Flandes que puede dar batalla por los monumentos. Quizá tenga que preparar su próxima rabieta del Giro o del Tour, ahí está la cuestión.
Este domingo el planeta ciclismo y todos los que lo habitamos nos vamos para el infierno, pero tranquilos, no recen por nuestras almas, es el único día que somos felices allí.
La superestrella eslovena Tadej Pogacar buscará este domingo conquistar la anhelada París-Roubaix, el único Monumento que le falta en su palmarés. Y para esta nueva misión tendrá al boyacense Juan Sebastián Molano, quien ya ha corrido tres ediciones del ‘Infierno del Norte’ y que le ayudará a su jefe de filas en la primera fase de la carrera.
Para la ‘Clásica de Clásicas’ el neerlandés Mathieu van der Poel, ganador de las tres últimas versiones, parte como uno de los grandes favoritos para llevarse la victoria y será el principal rival del corredor del UAE Team Emirates-XRG, que buscará ingresar al selecto club de ciclistas que han conquistado los cinco Monumentos, algo que solo han logrado los belgas Eddy Merckx, Roger de Vlaeminck y Rok Van Looy.
Será la segunda vez que el campeón del Mundo se enfrente a una de las carreras más emblemáticas y exigentes del calendario World Tour, una prueba desgatante por los numerosos tramos de adoquines y su largo kilometraje, que este año tendrá 258,3 kilómetros.
Entre otros aspirantes al podio aparecen en la lista el danés Mads Pedersen (Lidl Trek), 3º en las dos últimas ediciones, el belga Wout van Aert (Team Visma | Lease a Bike), 4º el año pasado, 3° en 2023 y 2° en 2022, además del italiano Filippo Ganna (IneosGrenadiers) y el belga Jasper Philipsen (Alpecin-Premier Tech), 2° en 2024 y 2023, entre otros.
En un final pasado por la lluvia, Paul Seixas (Decathlon CMA CGM Team) defendió su liderato en la última jornada y se consagró campeón de la edición 65 de la Vuelta al País Vasco. El joven corredor francés, que mostró su supremacía en las jornadas montañosas, terminó ganando tres etapas en la denominada Itzulia.
El podio de la ronda vasca lo completaron el alemán Florian Lipowitz (Red Bull-BORA-hansgrohe) y el noruego Tobias Halland Johannessen (Uno-X Mobility), quienes terminaron en el 2° y 3°, puesto respectivamente.
En cuanto a los colombianos, el mejor fue el huilense Harold Tejada (XDS Astana Team) quien pasó un día difícil en la última jornada, reportándose en la casilla 53° a más de 20 minutos del ganador, lo que le significó salir del top 10 de la general.
La lluviosa jornada final concluyó con otro duelo entre los clasicómanos y los escaladores donde Brandon Rivera fue uno de los protagonistas de la fuga inicial, sin embargo, el zipaquireño del Ineos Grenadiers cedió en la fase definitiva y llegó en el puesto 34° a 9:53.
La última etapa de la carrera española la ganó el estadounidense Andrew August (INEOS Grenadiers), quien terminó llevándose la victoria en los últimos 135,2 kilómetros.
This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Cookie settingsACCEPT
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are as essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Bienvenido a la comunidad de Mundo Ciclístico.
Sabemos que el ciclismo hace parte de tus horas y dias!
Suscribete a nuestro boletín semanal y no te pierdas las últimas noticias del ciclismo, eventos, productos y lanzamientos exclusivos en #ElPortalDelCiclismo