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Editorial

HISTORIAS DE COLOMBIA EN EL TOUR (IV): FABIO PARRA, EL PRIMER PODIO

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Steven Rooks, Perico Delgado y Fabio Parra en el podio Tour de Francia 1988 (AlbertoUrrego/Foto©MundoCiclístico2020)

Cuando llegó a su edición número 75, el Tour de Francia se había convertido ya para el año 1988 en algo familiar y expectante para millones de colombianos gracias a los logros cada vez mayores que sus ciclistas iban consiguiendo frente a lo mejor del ciclismo mundial, ya no solamente en el Tour sino en otras competencias de gran magnitud e importancia como el Giro de Italia, la Vuelta a España con Lucho Herrera -Campeón en 1987- y otras tantas desconocidas para el aficionado o periodista del común en nuestro país.

El movimiento ciclístico nacional a estas alturas ya contaba con tres equipos profesionales (Café de Colombia, Manzana Postobón y Pony Malta) que competían simultáneamente en el calendario nacional e igualmente en las carreras de Europa, principalmente en los tres grandes: Tour, Giro y Vuelta.

También se hacía mas latente el interés de equipos europeos por contar con ciclistas colombianos y la gran noticia de finales de 1987 y comienzos de 1988 fue la contratación de Fabio Parra para el equipo español KELME dirigido por Rafael Carrasco, quien se hizo furibundo seguidor y creyente del talento colombiano en sus visitas a la Vuelta a Colombia y observándolos en Europa.

Por ello fue que en una elegante ceremonia en el Hotel Cosmos de Bogotá, Rafael hizo la presentación de su nueva escuadra para la temporada 1988, contando con la presencia de su amigo y súper campeón Eddy Merck, ahora propietario de la fabrica de bicicletas con su nombre y proveedor oficial para KELME, viajando al día siguiente con Parra acompañado de otros tres colombianos (Humberto Parra, José Roncacio y Jairzinho Rivas) hacia Madrid para repetir la ceremonia en el no menos fastuoso Hotel Meliá Princesa de la capital española.

El gran atractivo del Kelme-1988 era la presencia de Fabio Parra, ya precedido de gran prestigio por sus actuaciones anteriores con el Café de Colombia, tanto en Francia como en España y en el calendario colombiano, del cual disputó en ese 1988 la Vuelta a Colombia ocupando el cuarto lugar detrás de su ex-compañero de equipo Lucho Herrera, Álvaro Mejía y Pablo Wilches.

La delegación colombiana hacia el Tour-1988, además de los Kelme estaba compuesta por el Café de Colombia con Lucho Herrera quien venía de ganar en forma brillante el Dauphine Liberé y estaba acompañado por Martin Ramírez, Julio Cesar Cadena, Henry Cárdenas, Israel Corredor, Samuel Cabrera y Edgar Corredor, además de Omar Hernández en el equipo REYNOLDS de Perico Delgado.

En Madrid, Parra fue la atracción principal de medios e invitados pues junto a corredores como Vicente Belda, Eduardo Chozas, Gastón Iñaki y Pepe Recio entre otros, integraban una poderosa escuadra con objetivos muy altos, uno de ellos y tal vez el principal, el Tour de Francia que se correría después de la Vuelta a España donde Fabio apareció en 1988 ya con el uniforme de KELME, luego de hacerlo con el Café de Colombia en dos oportunidades.

Esta vez se ubicó en el quinto lugar de la carrera ganada por Sean Kelly y mira hacia el Tour que ya conoce y al que no teme después de correrlo en 1985 (octavo), 1986 (abandonó), 1987 (sexto) y el 1988 le tenía reservado algo mejor.

Rumbo al podio en París ganando etapa en Morzine

Y tanto no le tenía temor al Tour-1988, que el de Sogamoso poco a poco fue abriéndose camino en las tensas jornadas iniciales y en cuanto el Tour entra en los Alpes después de la primera semana, otra vez Morzine se convierte en “paraíso del ciclismo colombiano” viendo a Fabio en la etapa 11, llegar primero y en solitario, subiendo al puesto 11 de la general a 3 minutos 6 segundos del canadiense Steve Bauer, líder sorpresivo hasta el momento.

Pero fueron suficientes las dos etapas siguientes para ver al astro colombiano con los colores del KELME llegando cuarto al Alpe d’Huez luego de ser trancado por una moto cuando lanzaba furioso ataque que le reportaría la etapa y el liderato, quedando en el tercer lugar de la general a 1 minuto 20 segundos del nuevo líder Perico Delgado.

El Tour siguió en los Alpes y Parra salió del “paraíso alpino” instalado en el cuarto lugar de la general -después de una contrarreloj que ganó Perico-, rumbo a los Pirineos y convencido de que aún podría mejorar frente a Rooks, Perico, Bauer y el mismo Lucho, con quienes podría disputar un puesto en el podio.

Fabio Parra en el podio final y Lucho Herrera sexto

Y…así sucedió, pues en las etapas pirenaicas de Luz Ardiden, Guzet Neige y una nueva contrarreloj de 38 kilómetros, Perico se aseguró el título, Steven Rooks el segundo lugar y Fabio Parra el tercero, con Lucho Herrera (Café de Colombia) en el honroso sexto lugar.

Dando paso a las jornadas rumbo a Paris en donde Fabio Parra, después del ya tradicional paseo de la victoria sube en el Obelisco de la Avenida de Campos Elíseos en el tercer puesto (a 9 minutos 58 segundos), junto al campeón Pedro Delgado (REYNOLDS) y el neerlandés Steven Rooks (PDM) como subcampeón, pasando a la historia como el primer colombiano en subir al PODIO FINAL del Tour de Francia.

Dejando claro que el ciclismo colombiano tenía entre sus ruteros el suficiente talento y capacidad no solo para aprender y equipararse con el mejor ciclismo del mundo, sino también para superarlo como ya se venía demostrando y como iba a seguir sucediendo.

El final de ese Tour de Francia se vio empañado por el escándalo en el cual resultó involucrado el campeón Pedro Delgado, al resultar positivo por PROBENECID en un control antidopaje, lo que pudo terminar en su descalificación pero el corredor y su grupo científico liderado por el propio gobierno español, demostraron que ese producto no pertenecía a la lista oficial de productos prohibidos por la UCI y por lo tanto no había lugar a la descalificación.

A pesar de todo lo sucedido, Pedro Delgado pasó a la historia del ciclismo en su país como el tercer español en conseguir el titulo de campeón del Tour después de Federico Bahamontes y Luis Ocaña, mientras Fabio Parra desde 1988 abrió un compás de espera para que otros pudiesen intentarlo como sucedió con Álvaro Mejía y Santiago Botero (cuartos en 1993 y 2002 respectivamente), hasta conseguirlo nuevamente: Nairo Quintana en 2013 subcampeón, 25 años después.

Fotos©Revista Mundo Ciclístico

Todos los Derechos Reservados

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Mundial de Ciclismo en Colombia 1995, Evento Histórico

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Miguel Indurain oro en la prueba de contrarreloj individual del Campeonato Mundial de Ruta en Duitama 1995 (Fotos©Revista Mundo Ciclístico)

El domingo 8 de octubre de 1995, cuando concluyó en Duitama el Campeonato Mundial de Ciclismo (Pista y Ruta) con el inolvidable circuito profesional élite presenciado por cerca de un millón de aficionados, se bajó también el telón del máximo evento deportivo realizado en el país después de los Juegos Panamericanos de 1971 en Cali.

Fueron días inolvidables para el ciclismo de Colombia y del mundo que incluyeron cinco en el Velódromo de Bogotá y cinco en territorio boyacense. En Bogotá, el escenario se vio colmado a mañana y tarde para apreciar el verdadero “Ciclismo Espectáculo”, gracias a la presencia de los mejores exponentes del mundo como el británico Graeme O ‘Bree en la Persecución Individual, Darry Hill (Australia) en la Velocidad pura, los Italianos Silvio Artinello y Marco Villa en la prueba a la americana, Shane Kelly (Asutralia) en el Kilometro y el francés Frederic Magne en el Keirin.

Colombia trató de cumplir acorde con sus condiciones y nivel del momento con nombres como los de Leonardo Cardona, Gabriel Díaz, César Zapata, John Jaime González, entre otros y el ciclismo femenino se encontró también con un soberbio espectáculo y progresos en la pista ,como lo demostraron la norteamericana Rebeca Twigg (Persecución Individual), Felicia Ballanger (Francia) en los 500 metros y la Velocidad Pura y por Colombia asomaba María Luisa Calle, quien posteriormente encontraría su consagración en otros escenarios.

Todos a Duitama

Y fue precisamente en Duitama y Paipa donde se concentró la atención del ciclismo mundial entre el 4 y el 8 de octubre, para ver en acción los mejores exponentes -hombres y mujeres – del ciclismo rutero del mundo, correspondiendo a Miguel Induráin alzarse con la medalla de Oro en la Prueba CRI de 43 kilómetros entre Paipa y Tunja con el segundo lugar de su compatriota Abraham Olano y el tercero el alemán Uwe Peschel, mientras el colombiano Duván Ramírez ocupó un honroso cuarto lugar.

 Ese mismo día se corrió la prueba femenina sobre 26 kilómetros entre Tuta y Tunja correspondiendo a la entonces mejor ciclista del planeta Jeannie Longo (Francia) subir al podio por la medalla de oro, acción que repetiría tres días después en la prueba de ruta sobre 88 kilómetros en el temible circuito duitamense, mientras Maritza Corredor (novena) y Consuelo Giraldo pusieron los colores nacionales en el punto de llegada.

Víctor Becerra, Medalla de Bronce

El Mundial llegaba a su fin y el sábado 7 de octubre, se corrió la prueba para ciclistas “aficionados” sobre 177 kilómetros con 10 vueltas al circuito de 17 Kilómetros (4 subiendo) que dejó como ganador al ex-profesional holandés Danny Nelisen, en tanto que el ecuatoriano Pedro Rodríguez ganaría al embalaje sobre Víctor Becerra de Colombia la medalla de bronce, pero un analítico adverso del ecuatoriano le devolvió a nuestro país esa medalla como premio a la organización del evento y también al equipo nacional,  integrado por Félix Cárdenas, José Luis Vanegas, Albeiro Giraldo, Ismael Sarmiento, Elder Herrera, conjunto que luchó a brazo partido por la defensa de la localía, dirigido por Chepe Castro.

Y el gran día llego el Domingo 8 de octubre para los 98 mejores ruteros del mundo en ese momento, incluidos los colombianos Oliverio Rincón, Israel Ochoa, Chepe González, Oscar Vargas, Alberto Camargo, Álvaro Lozano, Juan Diego Ramírez, Henry Cárdenas, Nelson Rodríguez y Efraín Rico, quienes deberían afrontar la distancia de 265 kilómetros con 15 vueltas al circuito de 17 kilómetros 700 metros, con la terrible subida al Cogollo de cuatro kilómetros para sumar 60 de escalada en total.

Fueron 7 horas de incesante pedaleo, un auténtico duelo de titanes en un mar de gentes que vibraron en cada giro para ver finalmente a los españoles Abraham Olano con el oro (llegando en solitario con la rueda posterior pinchada), Miguel Induráin la plata y el italiano Marco Pantani el Bronce en un podio inolvidable. Mientras Oliverio Rincón (octavo) a 1:53, Israel Ochoa (11 a 3:08) y Chepe González (15 a 9:22) honraron la participación nacional dirigidos por Fabio Parra.

Para Colombia como país organizador, el Campeonato Mundial de 1995 es recordado como uno de sus triunfos mas resonantes a nivel internacional, consiguiendo que el mundo se llevara una imagen diferente a la que entonces se tenía de nuestro país. El esfuerzo conjunto del gobierno nacional con el presidente Ernesto Samper, el director de Coldeportes Luis Alfonso Muñoz, la FCC presidida por Antonio Ambrosio y la Organización Ardila Lulle, hicieron posible este evento que hoy, 25 años después sigue siendo motivo de orgullo para millones de practicantes de la religión del ciclismo en el país.

Fotos©Revista Mundo Ciclístico/Todos los Derechos Reservados 2020©

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Editorial

Las Escapadas de Héctor Urrego: Un Tour diferente

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A pesar de que los años pasan, en el mundo hay cosas que siguen pasando por primera vez y el Tour de Francia con sus 117 años de existencia y 107 ediciones llevadas a cabo, es una demostración de lo que se encuentra por vez primera en su ya largo camino. Veamos:

Por primera vez, El Tour se corre en un mes diferente a julio y ello hace prever que la cantidad de publico que lo sigue en salidas, llegadas y recorrido en cada una de sus etapas se verá reducido notablemente tanto por el hecho de que el verano y las vacaciones se terminan y hay que volver al trabajo y el estudio.

Además, la pandemia que sigue siendo una amenaza mundial y las restricciones tomadas por las autoridades de Francia y del Tour convierten la carrera en una “burbuja” prácticamente inaccesible para la gran masa como ya se vio en la presentación de equipos.

También por primera vez, el Tour se ve obligado a imponer un exigente protocolo a corredores, acompañantes, caravana y público de tal manera que inicialmente estamos viendo extrañamente que es más importante este aspecto sanitario que el deportivo y a diario se vivirá el Tour con un alto nivel de estrés y en medio de gran tensión por parte de todos los miembros de la caravana sin excepción alguna.

Otro acontecimiento que se vive por primera vez para el ciclismo colombiano y mundial que se convierte en motivo de orgullo para nuestro país es la presencia de 5 ciclistas colombianos ubicados entre los 10 grandes favoritos al podio. Además, capitanes de poderosas escuadras de la máxima categoría del ciclismo mundial.

Egan Bernal (INEOS-Grenadiers), Nairo Quintana (Arkéa Samsic), Miguel Ángel López (Astana), Rigoberto UránDaniel Martínez (EF), y Esteban Chaves (Mitchelton Scott) hacen parte con todos los méritos, antecedentes históricos y recientes-, del selecto grupo de favoritos que la crónica especializada y el publico ha escogido para este Tour de Francia 2020 junto a Primoz Roglic y su compañero Tom Daumolin, Thibaut Pinot, Tadej Pogacar, Guillaume Martin, Romain Bardet y Mikel Landa.

Desde el punto de vista deportivo, el Tour 2020 significa una mezcla de niveles desconocidos en virtud del confinamiento, simulador, entrenamientos en carretera y finalmente algunas competencias, todo ello en mayor o menor proporción por parte de todos los participantes, lo que hace que la carrera parta con una INCÓGNITA ASÍ DE GRANDE, aunque los resultados muestren algunos ciclistas (Roglic, Quintana, Bernal, Martínez, Pinot, entre otros) un poco aventajados pero eso no asegura que ya ganaron el Tour.

Una incógnita que comenzará también a despejarse de manera inusual muy temprano, desde la segunda etapa el domingo próximo y luego el martes siguiente, con dificultades montañosas de gran calibre en la segunda etapa y la primera llegada en alto en la cuarta, lo que permitirá tener muy rápidamente seleccionado el grupo de los 20 que van a disputar los lugares de privilegio.

El desconocimiento de lo que pueda pasar ya en la primera semana, la respuesta en la última, unido esto al condicionamiento que el clima pueda presentar hacen saber que asistiremos a un Tour diferente, misterioso e impredecible, pero del mismo modo apasionante y dramático que habrá que vivir día por día ante la imposibilidad de echarle una mirada al futuro con alguna seguridad.

Eso sí, nos queda la confianza en que nuestros ciclistas van a responder por su favoritismo haciendo gala de sus progresos, condiciones, experiencia, además del presente y futuro que los acompaña. Por ello es que Egan Bernal parte compartiendo el favoritismo con Primoz Roglic, pero todo hace pensar que el campeón actual está en condiciones tanto individual como colectivamente para defender  exitosamente el título que ganó el año pasado por primera vez para Colombia y Latinoamérica.

Corresponde finalmente cruzar dedos para que todo transcurra normalmente desde Niza hasta París, como hasta ahora sucedió con el ciclismo y sus competencias pues del resultado del Tour en este aspecto va a depender igualmente la continuidad de la temporada europea con el Giro, Mundiales, Vuelta. Así como los calendarios de otras partes del mundo, incluido el nuestro,  que aguarda con paciencia y expectativa la posibilidad de poner al lote nacional en movimiento teniendo como espejo y argumento lo sucedido en Europa. Bon Chance et bon voyage.

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HISTORIAS DE COLOMBIA EN EL TOUR (III): LAS PRIMERAS CAMISETAS

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Fabio Parra y Lucho Herrera con la camiseta de mejor joven y líder de la montaña en el Tour de Francia 1985 (AlbertoUrrego/Foto©MundoCiclístico2020)

En junio de 1985, aún estaban frescas en la memoria de millones de colombianos las imágenes y recuerdos de lo sucedido en la Vuelta a España en mayo con la formidable aparición de Pacho Rodríguez (equipo ZOR de España) en el podio (tercero) del giro ibérico y una semana después, ganando el Clásico RCN al mismísimo Luis Herrera, quien a su vez se impuso en  la Vuelta a Colombia antes de viajar a su segundo Tour de Francia.

Esta vez con nuevo co-patrocinador (CAFÉ DE COLOMBIA) y llevando en el equipaje más experiencia y madurez, además de un equipo con mayor solidez y reforzado con el hombre con el que escribiría una historia gigante para el ciclismo colombiano y mundial desde ese momento: Fabio Parra, debutante del Tour de Francia.

Como era lógico esperar y además previsible, en la medida en que pasa el tiempo muchas cosas mejoran y el ciclismo colombiano no podía ser la excepción. Esta vez por lo que en esta tercera incursión al Tour de Francia ya mostró sus enormes progresos, para competir al más alto nivel sin importarles la crudeza de la carrera que incluyó nuevamente 233 kilómetros CRI repartidos en 4 jornadas – Prólogo de 7 kilómetros, y  cuatro etapas de 73,75, 31 y 47 kilómetros respectivamente-. 

Lo que penalizaba notablemente al equipo colombiano que se hizo presente en la línea de partida en el frío norte francés el 28 de junio con Luis Herrera, Fabio Parra, Rafael Acevedo, Pablo Wilches, Antonio Agudelo, Reynel Montoya, Herman Loaiza, Néstor Mora (Q.E.P.D), Rogelio Arango y Carlos Mario Jaramillo (hoy Seleccionador Nacional), dirigidos por el experto entrenador Raúl Mesa y acompañados en el lote por Pacho Rodríguez (Zor de España), quien venía a ratificar su podio en la Vuelta a España.

Pero a pesar de este factor en contra, el conjunto nacional encontró en la montaña su principal aliado para contrarrestar el poderío al reloj de sus grandes rivales como; Bernard Hinault, Greg Lemond, Perico Delgado, Stephan Roche, Sean Kelly, Phil Anderson, notándose la ausencia por lesión del vencedor  del año anterior Laurent Fignon.

Situación que no impidió una vez lanzada la carrera que después del festival de pasistas y velocistas en la primera semana, aparecieran, como una tromba, los especialistas en domesticar la montaña, encabezados por el mismísimo Bernard Hinault en su condición de líder, buscando su quinto titulo como campeón.

‘La Bomba H’ aparece en el Tour de Francia

Con lo que tal vez no contaban Hinault y el bloque europeo es con la decisión de Herrera, Parra, Acevedo y compañía de exhibir sus notables progresos y el deseo de convertirse en estrellas mundiales, lo que no tardaron mucho en conseguir.

En efecto, fue en el corazón de los Alpes (tierra de grandes beneficios para nuestro ciclismo) y más exactamente en la etapa once hacia Morzine-Avoriaz, donde apareció la inolvidable ‘Bomba H’ (Herrera-Hinault) titulada así en la portada de Revista Mundo Ciclístico y que explotó ese día en el Tour, dejando como “daños colaterales” la sensacional victoria de Lucho, la ratificación de Hinault en el liderato, el tercer lugar de Parra y el cuarto del Perico Delgado en la etapa.

El verdadero Tour apenas había comenzado ese día y de acuerdo a lo visto en Avoriaz,muchas cosas estaban por suceder: El soberbio doblete, al día siguiente en Lans En Vecors, al término de la etapa más larga (269 Kilómetros) del “dúo dinámico cafetero” integrado por Fabio Parra y Lucho Herrera, quienes luego de un fantástico recital aparecen en la meta, Fabio ganando etapa en su primer Tour y segundo Lucho, ratificando su posesión de la camiseta de puntos rojos y Parra apuntando hacia la camiseta blanca del mejor joven.

Sangre en el asfalto, el precio del triunfo

Por si faltara algo más, 48 horas después y luego de una nueva CRI aparece otra vez la montaña rumbo a la capital del ciclismo francés –Saint Ettienne-, sede de varias de las mas importantes empresas fabricantes de bicicletas y componentes.

Es la fracción número catorce y nuevamente Herrera, con solidez y maestría aparece coronando en primera posición el último premio de montaña antes de bajar a Saint Ettienne y emprende en solitario la búsqueda de una nueva victoria pero en una “maldita curva” pierde el equilibrio, se va hacia la derecha y golpea su rostro con una roca, lo que no le impide continuar ensangrentado y así llega a la meta con brazos arriba, camiseta bañada no en sudor sino en sangre, enviando un mensaje al mundo del coraje colombiano para enfrentar las dificultades.

Ese mismo día y minutos mas tarde llega a Saint Etienne el lote principal con los astros de la carrera e imprevistamente. Hinault entra en la disputa de los puestos secundarios, yéndose al piso y cruzando también la meta con el rostro cubierto por la sangre, lo que curiosa y coincidencialemnte hace que las dos grandes estrellas del ciclismo y del Tour se encuentren al finalizar la jornada en el mismo hospital, buscando la curación para las heridas.

Mejor escalador y mejor joven, los primeros trofeos

Aún restaba la ultima semana de carrera con los Pirineos en el camino y la lucha por los puestos después de Hinault era el gran atractivo, así como la de la camiseta blanca entre el canadiense Steve Bauer, el español Eduardo Chozas y el colombiano Fabio Parra, pero finalmente el asunto sería resuelto en favor del novato colombiano. Mientras que las restantes etapas de montaña fueron adquiridas por Eduardo ChozasPerico Delgado y Stephan Roche, saliendo de los Pirineos rumbo a París con el podio y las posiciones claves prácticamente definidas.

Le correspondió a Greg Lemond ganar la CRI anterior al ‘paseo de la victoria’, del cual hicieron parte merecidamente Luis Herrera (SEPTIMO Y REY DE LA MONTAÑA) y Fabio Parra (OCTAVO y MEJOR JOVEN), saldo con el cual desfilaron en París, sin Rogelio Arango, Pablo Wilches y Pacho Rodríguez, obligados al abandono por caída o enfermedad.

Con Bernard Hinault Campeón del Tour por quinta vez, acompañado de Greg Lemond – su compañero de equipo– que recibiría la herencia al año siguiente y Stephan Roche como brillante tercero del Tour 1985. 

Herrera y Parra traerían para el país y para sus propias salas de trofeos, las primeras camisetas símbolos del Tour, de una serie interminable que con el paso de los años seguirían coleccionando decenas de ciclistas como ellos que buscarían la gloria en las carreteras francesas. También Lucho trajo para su natal Fusgasugá un hermoso toro de la región de Limousin, famosa por su riqueza ganadera que le fue regalado como muestra de admiración.

Los ‘escarabajos’ dictaron en el Tour de 1985 por primera vez para el mundo su propia ley, ‘LA LEY DE LA MONTAÑA’ y dejaron escrito un nuevo capitulo para admiración de Colombia y del planeta ciclístico, en el que se representaba muy bien su presente pero ante todo, los ponía en la élite del ciclismo mundial.

Apenas tres años después de su tímido desembarco en Europa, a ‘los reyes de las montañas’ y les auguraba un futuro que entonces era tal vez inimaginable pero posible y que incluía el sueño de, GANAR  UN DIA EL TOUR DE FRANCIA, para lo cual necesitarían 35 años más ….!!!!!!

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