Algunos dicen que la Strade Bianche debería ser el sexto monumento. Sin duda, para el Team Polti Kometa es una competencia muy importante ya que es la primera carrera WorldTour del año del equipo. ¡Y qué carrera! por lo que escogió a lo mejor de su nómina para afrontar esta prueba y en esa selección se encuentra el colombiano Germán Darío Gómez.
“Participar en una carrera prestigiosa y fascinante como la Strade Bianche me motiva mucho. Vengo de realizar un gran trabajo tanto en equipo como individual en Ruanda y espero contribuir a lograr el mejor resultado posible para Polti Kometa aquí también”, dijo Gómez en declaraciones recogidas por el equipo.
En sus años como equipo Profesional, el equipo de Ivan Basso y los hermanos Contador siempre ha sido invitado a la Strade Bianche: el sábado 2 de marzo será su cuarta participación. Dos de los siete hombres de Polti Kometa que partirán y llegarán a la ciudad toscana han estado presentes en ediciones anteriores: Erik Fetter y Diego Sevilla. Con ellos estarán Andrea Pietrobon, quien también compitió el año pasado como neo-profesional, a ellos se les suman tres corredores que estuvieron en el Trofeo Laigueglia, Davide De Cassan, Alex Martin y Fran Muñoz.
“Las novedades del recorrido en la parte final aumentarán la dificultad y el espectáculo. Nos presentamos con la moral por las nubes y llevamos un equipo joven, deseoso de destacar y meterse la fuga del día. El año pasado, Fetter fue protagonista con una larga persecución en solitario, este año pondrá en juego su excelente conocimiento de la carrera. A este respecto, será de vital importancia el reconocimiento previo de mañana, que permitirá a los chicos entender cómo abordar el terreno y los sectores, para firmar el mejor papel posible en la carrera”, indicó el director deportivo Biagio Conte.
La tradicional carrera que se disputa en la región de la Toscana tendrá un recorrido más largo en esta edición pasará de 184 a 215 kilómetros y los tramos de tierra de 11 a 15, para un total de 71 kilómetros de «caminos blancos», que hacen alusión al nombre de la clásica. No hay grandes subidas, sino constantes rampas, con la habitual ascensión al monte Sante Marie en homenaje a Fabian Cancellara y la novedad del doble paso por la parte final: Colle Pinzuto y Le Tolfe se repetirán dos veces y llevarán a los corredores hacia Siena, donde les espera el último kilómetro adoquinado con una pendiente de más del 10% en la Piazza del Campo.