El campeón del mundo, Remco Evenepoel, no tuvo ningún problema a la hora de retener la ‘maglia rosa‘ al final de la larga etapa entre Vasto a Melfi, que concluyó con un sprint grupal. El día fue bastante sencillo, con solo dos subidas clasificadas en la parte final y algo de lluvia que hizo que los corredores estuvieran más atentos en los descensos.
“Todo salió bien hoy. La etapa no fue dura y tuve un equipo muy fuerte a mi lado todo el tiempo. En el descenso, que fue mojado y complicado, quería tener a mis compañeros de equipo al frente, marcando el ritmo a medida que avanzábamos por esas carreteras estrechas, e hicieron un gran trabajo”, dijo Evenepoel en declaraciones recogidas por su equipo.
El Soudal Quick-Step controló la jornada a la perfección con Mattia Cattaneo y Louis Vervaeke, quienes luego ayudaron a Remco en el sprint intermedio en Rapolla. El belga fue el primero allí, consiguiendo tres segundos de bonificación que lo ayudaron a aumentar su margen sobre el oponente más cercano en la clasificación general a más de medio minuto. A partir de ahí, los equipos de velocistas se colocaron al frente y mantuvieron el ritmo hasta el final, donde Michael Matthews (Jayco-Alula) se llevó la victoria.
“No era mi plan al principio del día correr por las bonificaciones, pero ya que estaba allí decidí hacerlo, porque no me costaba energía. Vi a Roglic y a sus compañeros justo detrás de nosotros, así que embalé”, dijo Evenepoel tras la etapa que le supuso su tercer día consecutivo con la ‘maglia rosa‘.