Empresas y Marcas
Dentro de Magene: el corazón tecnológico detrás del XDS Astana
Publicado
Hace 27 minsel
Mundo Ciclístico viajó a Qingdao, China, para conocer la sede de Magene: laboratorios, líneas de producción, 492 registros de propiedad intelectual y el club de ciclismo donde nace el futuro de la tecnología para ciclistas.
Hay viajes que uno cuenta por los kilómetros y otros por lo que se queda adentro. Este fue de los segundos. Hace un par de semanas, Mundo Ciclístico, la plataforma de ciclismo más importante de Latinoamérica, recibió una invitación de Magene para conocer el lugar de donde salen los productos que hoy usa el equipo WorldTour XDS Astana y millones de aficionados en el mundo. Dijimos que sí antes de terminar de leer el correo.
30 horas para llegar al origen
Bogotá, Madrid, Beijing y finalmente Qingdao. Casi 30 horas de vuelo y conexiones, con el cuerpo preguntándose en qué día y a qué hora vivía.
Qingdao es una ciudad portuaria de la costa este de China. Su cercanía al mar, su capacidad como puerto y el peso de las industrias que se han instalado allí explican un crecimiento económico difícil de dimensionar sin verlo. Entre esas empresas está Magene, que desde hace 11 años construye un ecosistema pensado por ciclistas y para ciclistas: ciclocomputadores, rodillos inteligentes, potenciómetros, sensores, bandas de frecuencia cardíaca y luces inteligentes. Hoy es aliada oficial del XDS Astana, que usa sus ciclocomputadores, bandas de frecuencia cardiaca, rodillos inteligentes y luces con radar.
Lo primero que vimos: bicicletas junto a los escritorios
Llegamos descuadrados por el jet lag, pero bastó cruzar la puerta para entender dónde estábamos. En las oficinas, los trabajadores tienen sus bicicletas estacionadas al lado de sus puestos de trabajo.
Ese detalle dice más de una empresa que cualquier presentación corporativa. Ahí no se fabrican “productos de ciclismo”. Se trabaja desde la pasión por rodar. Esa cultura nace de una visión empresarial que busca convertirse en un líder global en el ámbito del ciclismo profesional inteligente.
Y aquí cae cualquier idea preconcebida de “marca china genérica”. Después de recorrer la sede, para nosotros Magene debe estar entre las dos mejores marcas del mundo en fabricación de ciclocomputadores, rodillos inteligentes, potenciómetros, sensores y luces inteligentes.
Piso por piso: investigación, laboratorios y líneas de ensamblaje
Conocimos a los fundadores, a los directivos y, sobre todo, a las personas que están detrás de cada desarrollo: los equipos de investigación y diseño, los laboratorios, las líneas de ensamblaje. Cada piso nos sorprendió más que el anterior.
En cada paso del recorrido nos acompañó el equipo que lidera la marca: Sam Li, VP Global Marketing, Mr. Song, International General Manager, Rocky, International Sales Director, Bea, Regional Marketing Manager, Doris, Sales Manager; con ellos hablamos de producto, mercado y del futuro de la marca en América Latina, y en todos encontramos la misma pasión por el ciclismo que habíamos visto en las bicicletas junto a los escritorios.
Lo que más nos marcó fueron las mentes que hay detrás de cada producto. Son personas que viven el ciclismo desde adentro. Entienden lo que necesita un profesional del WorldTour, lo que necesita un aficionado de domingo y lo que necesitan ellos mismos cuando salen a rodar. Investigan, proponen y resuelven problemas de hoy y de mañana.
Esa cultura se refleja en números. Magene tiene 492 registros de propiedad intelectual: 51 patentes de invención, 223 marcas registradas, 157 modelos de utilidad, 61 derechos de autor.
La capacidad de producción es tal que la empresa está construyendo un segundo edificio de igual tamaño, con el doble de capacidad, para llegar a más países y territorios y aumentar su participación en el mercado global del ciclismo.
Pruebas que llevan los productos al límite
El primer día nos mostró algo más: la marca somete sus productos a pruebas que sobrepasan los límites. Ahí está la razón de la fiabilidad que luego llega a las manos de los ciclistas. Van adelante en visión y en innovación, y entendimos que es parte de una cultura que está sorprendiendo al mundo, no solo en el ciclismo sino en muchas industrias.
La cultura del ciclismo que vive Magene con su club
Faltaba una parte, y quizás la más reveladora del día 2: rodar con el Magene Cycling Club.
Fue divertido y fue agónico. Esta gente anda muy duro y entrena muy duro, pero también se divierte. Es el mismo espíritu de nuestras grupetas en Colombia, México y demás países de la región con otro idioma y las mismas risas en la parada.
El club es el punto de conexión entre Magene y el mundo ciclístico. Los empleados que ruedan en él usan los productos y los prototipos antes de que lleguen al mercado. De ahí han salido ideas y desarrollos que hoy disfruta un equipo WorldTour y, por extensión, los aficionados de todo el mundo. Qingdao tiene recorridos hermosos de montaña, de costa y dentro de la ciudad, y la inversión de la marca en esta comunidad es una apuesta clara por mantenerla motivada y soñando con el futuro tecnológico del ciclismo.
América Latina, un mercado que Magene valora
Magene ha encontrado en América mercados claves para su expansión. La relación entre calidad, costo y beneficio se adapta muy bien a las economías de la región y aunque Colombia es hoy su mercado principal, también tiene una gran crecimiento y acogida en México, Argentina, Chile y Brasil.
Lo que entendimos después de dos días
Es importante que la comunidad ciclística entienda esto: Magene no es una fábrica que hace equipamiento de ciclismo. Es una marca global y profesional de tecnología para el ciclismo, guiada por la innovación y la cultura, que ofrece soluciones para todos los momentos del ciclista: en casa sobre el rodillo y en la carretera.
Después de dos días de vivir esa cultura, entendimos el magnetismo y la claridad de intención detrás de cada desarrollo. El corazón de Magene es más grande y más fuerte de lo que imaginábamos. Sus competidores tienen motivos para mirar atrás, porque esta marca va adelante y viene con pasos gigantes. Su secreto es que no se trata de hacer productos por hacerlos, porque cualquiera podría. Se trata de ir más allá: resolver una necesidad real y construir un ecosistema que acompañe al ciclista en cada salida.
Cuando el corazón de una compañía late tan fuerte como el de Magene y sus más de mil colaboradores, el mundo del ciclismo lo siente.
Gracias, Magene
Esta es una de las experiencias más lindas que hemos vivido en los 50 años de Mundo Ciclístico. Gracias por la invitación a entender una cultura, un país, una empresa y una labor global tan grande, y a cada persona que nos acompañó a mostrarnos su trabajo.
Esperamos que Latinoamérica siga siendo un mercado excepcional para la marca, porque el amor por el ciclismo que se vive aquí lo sentimos también allá, en las oficinas y sobre la bicicleta, rodando con el Magene Cycling Club.
Porque, ¿qué sería del ciclismo de esta época sin una marca como Magene que conecta cada salida, cada rodada y cada experiencia a través de datos y productos inteligentes que nos ayudan a entrenar de forma más intuitiva y a mejorar continuamente como ciclistas y seres humanos?
Un plus: Magene estrena imagen
Y como la visita coincidió con un momento clave para la marca, queremos cerrar con una noticia. El 21 de octubre, Magene anunció la renovación global de su marca y presentó un nuevo logotipo y un nuevo sistema de identidad visual. El proceso arranca con una renovación integral de su identidad visual y se extenderá poco a poco a todos los puntos de contacto de la marca en más de 100 países y regiones, con una identidad unificada y profesional que busca fortalecer la conexión con los ciclistas de todo el mundo.
La renovación va más allá de lo visual: Magene seguirá desarrollando su filosofía de marca, la tecnología de sus productos y la experiencia de sus clientes, en lo que define como un nuevo capítulo de su historia como marca global de tecnología inteligente para el ciclismo. Después de recorrer Qingdao y ver de cerca la energía de quienes la hacen posible, no nos sorprende: una marca que mira siempre hacia adelante tenía que estrenar también su forma de presentarse al mundo.