Exactamente ocho días después de caer derrotado en su condición de favorito para el Mundial de Montreal, Remco Evenepoel encontró en las carreteras eslovenas la revancha, proclamándose campeón europeo de ruta en la categoría élite masculina, después de protagonizar junto al italiano Giulio Ciccone un emocionante duelo que terminó decidido a favor del astro belga sobre la misma línea de llegada, gracias al foto-finish.
La carrera que tuvo como sede la tierra de Tadej Pogacar (Eslovenia) fue programada sobre 196,2 kilómetros y tuvo como escenario principal el exigente circuito de Šenčur y la subida de Možjanca, que debió ser afrontada cinco veces.
La selección decisiva comenzó a producirse en las rampas de Možjanca. Bélgica asumió buena parte de la responsabilidad y sus corredores trabajaron para mantener a Evenepoel listo para las acciones definitivas, lo que sucedió cuando restaban 32 kilómetros para el final.
El formidable ciclista proveniente del fútbol se lanzó en forma contundente en busca del triunfo y solamente el italiano Giulio Ciccone fue el único capaz de responder inmediatamente al ataque del belga. Los dos consiguieron abrir un hueco sobre el grupo perseguidor y pasaron a jugarse entre ellos la medalla de oro.
Remco quiso alejarse de su rival y estuvo a punto de perderlo todo en una caída al tomar todos los riesgos en una curva, pero rápidamente se reincorporó y entonces los dos hombres hicieron su aparición en el último kilómetro siendo el italiano el primero en arrancar el sprint final. En la definición, Evenepoel alcanzó a remontar y los dos se vieron obligados a realizar el famoso “golpe de riñón”, supremo esfuerzo final en un embalaje, lo que determinó el uso del foto-finish para determinar que el ganador fue Remco Evenepoel, alcanzando así un título que faltaba en su brillante carrera.
El italiano Christian Scaroni se aseguró para Italia la medalla de bronce arribando delante del grupo que persiguió inútilmente a los punteros que protagonizaron un duelo y espectáculo de gran ciclismo.