El ciclismo colombiano vivió una jornada de profunda nostalgia en el Mundial de Ciclismo de Ruta celebrado en Montreal, Canadá. Un día después de haber vestido por última vez la camiseta tricolor, el formidable pedalista boyacense Nairo Quintana conversó en exclusiva con nuestro director Héctor Urrego Caballero. En una charla cargada de sentimiento, el ‘Cóndor de Boyacá’ reflexionó sobre el significado de cerrar este glorioso ciclo con el equipo nacional, tras ser uno de los corredores más ovacionados y queridos por la afición internacional en territorio canadiense.
Aún con las pulsaciones de la alta competencia a flor de piel, el campeón del Giro de Italia 2014 y la Vuelta a España 2016 no ocultó el impacto emocional que le produjo representar al país por última vez en un evento de talla mundial. Quintana se mostró profundamente conmovido por las masivas muestras de afecto que recibió a lo largo de todo el circuito mundialista. Para el boyacense, el respaldo del público en las carreteras de Montreal representó un cierre ideal para una trayectoria de 17 temporadas en la que siempre portó el uniforme de Colombia con el máximo orgullo y dignidad.
“Feliz de haber compartido con toda la gente que nos vino a apoyar en esta última competición con la Selección Colombia, muy agradecido siempre con todos por el cariño. Es un deporte lindísimo que une muchísimo”, expresó el formidable ciclista con una sonrisa de gratitud. Sus palabras reafirmaron esa conexión única e inquebrantable que ha mantenido con los aficionados a lo largo de su carrera, un vínculo que transformó con cada una de sus históricas gestas que realizó Europa que paralizaron y unieron a todo un país.
Durante la entrevista, el diálogo tomó un tinte más melancólico cuando se abordó la cruda realidad del ‘día después’. Al despertar y asimilar que ya no volverá a portar el uniforme de la Selección en una cita mundialista, Quintana dejó claro lo que le produce este cambio de etapa en su vida. La nostalgia de abandonar el protagonismo activo en el pelotón de los mejores del planeta se mezcló con la paz de saber que lo entregó todo en cada kilómetro recorrido.
“Son cosas que no vas a volver a vivir, y que ya toca de aquí en adelante desde la barrera, pero eso sí, seguiremos apoyando y les daremos mucho ánimo a los que nos sigan representando”, manifestó con madurez. Con esta declaración, Nairo dejó en claro que su romance con el ciclismo colombiano no termina con su retiro de las carreteras, sino que mutará hacia un rol de mentor y espectador de lujo, dispuesto a heredar su experiencia a las nuevas generaciones de escarabajos.
Con la mítica camiseta tricolor guardada en el baúl de los recuerdos más preciados, Nairo Quintana se alista ahora para sus últimos compromisos profesionales con el Movistar Team en territorio europeo antes del adiós definitivo. Sin embargo, su emotivo paso por el Mundial de Montreal quedará grabado en la historia como el testamento de un atleta excepcional que no solo conquistó las cumbres más altas del mundo, sino que unió los corazones de millones de compatriotas bajo una misma bandera.
“Termino mi ciclo como profesional el día 3 de octubre en Italia, en una de las primeras carreras que gané en Europa en 2012, recuerdo que fue una victoria espectacular y me despediré con un público amante de la bicicleta, en un escenario muy lindo para despedirme”, concluyó el boyacense.