La Unión Ciclista Internacional (UCI) realizó una visita técnica oficial al Velódromo de Mosquera, Cundinamarca, con el objetivo de examinar minuciosamente el complejo deportivo de cara a su homologación internacional. Esta inspección representa el paso definitivo para que el escenario reciba la certificación oficial que lo faculte para albergar eventos internacionales.
Durante las jornadas de evaluación, una comisión de expertos del organismo rector del ciclismo mundial llevó a cabo rigurosas inspecciones técnicas sobre el óvalo de madera de 250 metros de longitud. El análisis incluyó la verificación precisa de la geometría de la pista, los ángulos de inclinación de los peraltes y la calidad de la superficie rodante, garantizando que el diseño cumpla estrictamente con las normativas internacionales exigidas para la alta competencia.
Además de las especificaciones de la pista, la delegación examinó a fondo la infraestructura complementaria del recinto techado de 15.000 metros cuadrados. Los inspectores recorrieron las zonas de boxes para los deportistas, las salas de control antidopaje, las áreas de servicios médicos, así como los espacios destinados a la prensa y la transmisión televisiva, elementos clave para la logística de eventos globales.
Tras concluir el cronograma de verificación, la UCI emitirá un dictamen final que determinará si el Velódromo se integra oficialmente al circuito de élite mundial. De recibir el aval, este complejo —que requirió una inversión superior a los 98.000 millones de pesos— se consolidará como el epicentro del ciclismo en Suramérica, aprovechando estratégicamente sus 2.516 metros sobre el nivel del mar para batir marcas internacionales.