Haciéndole seguimiento al nuevo Velódromo de Mosquera, la Revista Mundo Ciclístico realizó una nueva inspección con el fin de constatar el avance de las obras, que marchan como se tiene previsto en el cronograma.
Nuestra visita permitió apreciar un notable adelanto en las instalaciones, comenzando por el montaje de la pista de madera, que quedó prácticamente terminado en su totalidad, a falta del proceso de pulimento y demarcación de la pista del maderamen.
“Nos sentimos muy orgullosos de haber podido realizar todo esto. Fue un reto tanto en su estructura como el tema de la pista y estamos muy contentos por los resultados”, empezó diciendo la arquitecta Sandra Rivera.
A renglón seguido continuó: “Nosotros pulimos y empezamos a poner todas las delimitaciones y marcaciones que manda la Unión Ciclista Internacional (UCI), y después colocaremos la membrana protectora que es la que le da el brillo a la pista y es por donde realmente pasan los ciclistas”.
En el tema de los exteriores del velódromo (plazoletas, accesos peatonales, parqueaderos y demás), las obras van en un 30%, pero al concepto pista que es el corazón de esta gran obra, solo le estaría restando un 5%.
“Es una satisfacción muy grande hacer parte de un proyecto tan importante del país, a nivel del deporte, sabemos el impacto que tiene a nivel nacional una estructura tan grande, el ciclismo es uno de los deportes insignias de Colombia, el más ganador, y le cumpliremos haciendo algo mucho más qué representativo con este velódromo”, finalizó contándonos Alán Iguarán, ingeniero residente del proyecto.