Cuando se trata de referirse a los grandes astros del deporte resulta cada vez más difícil encontrar los términos adecuados pues en la medida que avanza el tiempo, así como se acumulan la calidad y cantidad de sus logros, entonces parecieran agotarse las mejores frases para rendir homenaje a cada uno de ellos.
Este es el caso de la consagración de Egan Bernal como bicampeón nacional de ruta en Colombia tras brindar el domingo en su natal Zipaquirá, junto a otros 147 compañero de oficio, una magistral lección de ciclismo puro a lo largo de 210 kilómetros y 5 horas y media de intenso pedaleo.
El día final de los campeonatos nacionales de ruta 2026 será recordado por mucho tiempo gracias a las vivencias experimentadas, especialmente las 13 vueltas en el circuito urbano con la terrible escalada de La Concepción y sus 900 metros que se constituyeron en el máximo atractivo de la prueba para los miles de aficionados presentes y millones que lo siguieron en los medios de comunicación.
Egan consiguió la medalla de oro y la camiseta con el tricolor, que lo seguirá identificando ante el mundo como campeón de Colombia en el lote internacional, gracias a su clase y condiciones ya conocidas, una refinada preparación sumadas a la experiencia, fondo y resistencia física y mental adquiridas en sus ya casi 10 años de pedalear por las carreteras nacionales y especialmente en las internacionales como protagonista en la máxima categoría del ciclismo, al igual que sus compañeros de podio Iván Ramiro Sosa, el jovencito Juan Felipe Rodríguez y el cuarto en la línea de llegada Santiago Buitrago.
El formidable espectáculo deportivo de este Nacional estuvo, desde el punto de vista estratégico en la lucha abierta entre el grupo “extranjero” encabezado por los World Tour y el grupo “colombiano” integrado por los más poderosos equipos y corredores que compiten en el calendario nacional.
Fue una intensa batalla de alto nivel técnico en la que los equipos nacionales del NU Colombia, Sistecrédito, Team Medellín-EPM, GW Erco SportFitness se enfrentaron cara a cara con sus compatriotas del exterior, sin complejos ni miramientos exigiendo al máximo a sus rivales que debieron en algún momento aunar esfuerzos para contrarrestar la fuerza del lote nacional que demostró claramente su intención de alcanzar la victoria, saliendo finalmente avante el “ diente más” que por lógica tienen los “ World Tour” como ya se ha demostrado en otras oportunidades.
Un campeón extraordinario como Egan que convocó a sus vecinos y seguidores, despertó un fervor y entusiasmo inenarrables acompañado a su derecha con Iván Ramiro Sosa que retorna al sitial de los triunfadores donde estuvo hasta hace dos años y el joven Juan Felipe Rodríguez, a su izquierda con la medalla de bronce representando el inmediato futuro de nuestro ciclismo, conformaron un podio de lujo que reconoce la categoría de sus rivales y además, digno del gran evento organizado por la FCC y de la categoría de nuestro ciclismo.