El formidable escalador colombiano Iván Ramiro Sosa fue intervenido quirurjicamente por una endofibrosis en la arteria ilíaca, que le impedía rendir con normalidad. La cirugía se realizó con éxito para intentar solucionar este problema y permitirle regresar a su nivel óptimo de competencia.
“Iván Ramiro Sosa ha sido operado con éxito de una endofibrosis en la arteria ilíaca. Desde el equipo le damos el máximo apoyo y le deseamos una pronta recuperación”, escribió la escuadra española en sus redes sociales.
El corredor cundinamarqués de 27 años tendrá que hacer una pausa por cuestiones médicas. Sosa tuvo 41 días de competición en los que su mejor resultado fue un tercer puesto en el Mercan Tour Alpes Marítimos. En las dos últimas pruebas en las que había participado, el escarabajo no había conseguido terminar, el Tour de Eslovenia y la Clásica de Andorra en junio. Sosa consiguió hasta la fecha 96 puntos UCI.
Una enfermedad provocada por la postura en la bicicleta
Esta insuficiencia de la arteria ilíaca tiene que ver con la posición del sillín y del ciclista sobre la bicicleta. Un mal ajuste puede irritar e inflamar las arterias ilíacas, hasta el punto de existir la posibilidad de generar un trombo. El primer síntoma es el adormecimiento, y termina por doler ante la carencia de oxígeno.
Sosa no es el primero que la sufre dentro del pelotón. Los casos más recientes son los de el neerlandés Fabio Jakobsen y el del belga Cian Uijtdebroeks. Fabio Aru y Steven Kruijswijk también se operaron de este problema.