El líder del Bora-Hansgrohe, Primoz Roglic, fue le más rápido en la contrarreloj inicial de la Vuelta al País Vasco, cruzando la línea de meta en 12:34 minutos, lo que fue suficiente para llevarse la victoria de etapa y el primer maillot amarillo de la carrera vasca.
“Estoy muy contento con esta victoria. Siempre es genial correr la Vuelta al País Vasco. Me gusta mucho el ambiente y los espectadores entusiastas aquí. Mis piernas están bien y hoy me sentí fuerte. Me equivoqué justo antes de la línea de meta, pero afortunadamente eso no me costó la victoria al final. Sin embargo, ciertamente hay muchos días difíciles por delante y haremos todo lo posible para aprovechar el rendimiento de hoy”, dijo Roglič, en declaraciones recogidas por su equipo.
El esloveno, que ya cuenta con dos títulos en la Itzulia, marcó el mejor tiempo en el primer punto de control después de 4 kilómetros y logró ampliar aún más su ventaja en la segunda mitad de la carrera, a pesar de tomar un giro equivocado poco antes de la llegada.
“Empezamos la Vuelta al País Vasco de la mejor manera posible, con una gran victoria de Primož. La París-Niza no ha ido del todo como esperábamos, pero hemos trabajado duro y parece que ese esfuerzo ha dado sus frutos. Primož hizo una gran actuación, pero me gustaría subrayar que también fue un esfuerzo de equipo. Estoy muy orgulloso de la victoria de Primož y del arduo trabajo de todo el equipo. Esto nos da mucha confianza de cara a las próximas etapas”, indicó Patxi Vila, director deportivo del Bora-Hansgrohe.