La etapa reina del Tour de France Femmes vio una batalla sin cuartel por las cumbres pirenaicas. Annemiek van Vleuten (Movistar) fue la encargada de abrir las hostilidades en el Col d’Aspin, para intentar desgastar a sus rivales, pero no pudo repetir su monólogo del año pasado, con Kasia Niewiadoma (Canyon//Sram) tirando todo lo que tenía en esta pelea, antes de que Demi Vollering (SD Worx) surgiera en el icónico ascenso del Tourmalet.
A través de la niebla, la neerlandesa recorrió en solitario los últimos cinco kilómetros para abrir importantes diferencias en la línea de meta con 1’58’’ sobre Niewiadoma y 2’34’’ sobre Van Vleuten. Vollering se hizo con la ansiada camiseta amarilla y casi dejó sentenciado el Tour de Francia Femenino en la víspera de la CRI de clausura en Pau.
Vollering reinó en un nublado Tourmalet (A.S.O./Thomas Maheux)
El Movistar Team marcó casi de salida un infernal ritmo para desgastar al pelotón en anticipo del ataque de su jefa de filas y vigente campeona del Tour de Francia Femenino, Annemiek van Vleuten en la trepada al Col d’Aspin (12 km al 6,5 %). Solo Demi Vollering (SD Worx) y Kasia Niewiadoma (Canyon//Sram) fueron capaces de aguantar la rueda de la campeona mundial, con el trío cruzando el pico del puerto ya con 45 segundos de ventaja sobre otras favoritas para la general como: Ashleigh Moolman Pasio (AG Insurance-Soudal Quick-Step), Juliette Labous (DSM-Firmenich), Cecilie Uttrup Ludwig, Marta Cavalli (FDJ-Suez), Ane Santesteban (Jayco-AlUla) y Amanda Spratt (Lidl-Trek).
Niewiadoma aceleró en la bajada con Vollering y Van Vleuten guardando sus fuerzas lo que ocasionó la conexión del grupo perseguidor sobre las dos super favoritas. La polaca se encontró pronto con las primeras rampas del Tourmalet solitaria en punta de carrera pero a su espalda ya sonaban las trompetas de guerra.
La suiza Reusser intentó sorprender pero sus esfuerzos se fundieron ante la embestida de Vollering, Van Vleuten, Moolman Pasio y Kopecky con la del SD Worx lanzando un jab a la mandíbula de todas su rivales a 5 kilómetros de la meta para recoger a Niewiadoma y volar entre la niebla rumbo a la meta.
La corredora neerlandesa nunca miró atrás y celebró en el icónico puerto la consecución de la camiseta amarilla y la victoria virtual en la general final del Tour de Francia Femenino 2023 que culminará este domingo con una CRI de 22.6 kilómetros en Pau.