El comienzo de la temida jornada de los adoquines en la quinta etapa del Tour de Francia, terminó siendo una pesadilla para Wout van Aert cayó. El portador del maillot amarillo se cayó al girar en una rotonda junto a su compañero Steven Kruijswijk, quien lo ayudó a ponerse de pie y a regresar al pelotón.
El dúo del Jumbo-Visma, persiguió y llegó rápidamente a la caravana de carros que acompañan al pelotón. Sin embargo, algo distraído, el líder de la ronda francesa no percibió que el coche auxiliar del Team DSM frenó y estuvo a punto de irse al suelo nuevamente.
Afortunadamente, la habilidad del todoterreno belga salió a flote y le permitió esquivar el auto y mantener el equilibrio para seguir sobre su bicicleta. Minutos después, lograría entrar al grupo principal, para afrontar los 11 tramos de adoquines.