En gran actuación, Simon Yates (BikeExchange-Jayco) mostró toda su superioridad y se impuso de forma contundente en la segunda etapa del Giro de Italia, una contrarreloj individual de 9,2 kilómetros en Budapest. Mathieu van der Poel (Alpecin-Fenix) entró segundo y sostuvo el liderato.
El británico se mostró intratable en la lucha contra el cronometro, imponiéndose con un tiempo de 11:50, a una media de 46,648 Km/hora por delante de los neerlandeses Mathieu van der Poel y Tom Dumoulin, quienes completaron el podio de la CRI. El mejor colombiano de la crono fue el pedalista bogotano Santiago Buitrago(Bahrain-Victorious) en la casilla 37 a 36 segundos del ganador.
El primer corredor en partir fue el belga Harm Vanhoucke. Luego se fue Jan Tratnik, que normalmente sería un outsider peligroso, pero ayer se fuel al suelo. El esloveno estaba muy maltratado, sobre todo en la muñeca, por lo que no llegaba con un buen registro. El que si lo hizo fue Alex Dowsett (Israel-Premier Tech), quien estuvo en la silla caliente por largo tiempo.
Luego, Jos van Emden mejoró el tiempo de Dowsett. El neerlandés lo hizo cuatro segundos mejor que el corredor del Israel-Premier Tech. Más tarde, otro pedalista del Jumbo-Visma, Edoardo Affini, superó el tiempo de Van Emden. Al italiano se le permitió tomar asiento en el banquillo, hasta que Lennard Kämna interrumpió la fiesta del Jumbo-Visma. El ciclista del Bora-hansgrohe, que también se mostró en la final de ayer, marcaba el mejor guarismo en línea de meta.
Durante mucho tiempo nadie se acercó a Kämna. Sin embargo, Matteo Sobrero lo consiguió: el campeón italiano lo hizo cuatro segundos mejor que el alemán con un guarismo de 12’03”. Minutos después Tom Dumoulin (Jumbo Visma), se convertía en el primer corredor en completar el ejercicio en menos de 12′, haciendo 11’55”.
Al final, la lucha por el triunfo de la crono sería entre Simon Yates que lograba culminar en 11’50” y Mathieu van der Poel, quien se exigió a tope para mantener la ‘maglia rosa‘, culminando solo a 3 segundos del británico.
Este domingo se disputará la tercera etapa de la 105ª edición del Giro de Italia, una etapa llana de 201 kilómetros que partirá de Kaposvár y arribará en Balatonfüred, en una previsible llegada masiva.