El movimiento ciclístico de Antioquia y de Colombia en general se vio tristemente sorprendido la noche del sábado anterior cuando se conoció la noticia que daba cuenta del fallecimiento de un hombre que dedicó 50 de sus 70 años de vida al deporte del ciclismo desempeñándose con singular habilidad en todas las funciones posibles que estuvieron a su alcance.
Con su deceso, GONZALO AGUDELO ORTIZ, mas conocido con el remoquete de “parlante” deja un enorme vacío en el ciclismo de sus departamento y en el del país, si se tiene en cuenta su energía, dinamismo y capacidad polifacética que le permitió ser un ciclista (más bien malito según sus propias palabras) por allá a finales de la década del 60 , por lo cual decidió seguir viviendo en el mundo del ciclismo como acompañante, ocupándose como mecánico, masajista, alimentador, conductor, motociclista, hasta llegar al cargo de entrenador de club, liga y equipo profesional en su departamento .
Se preocupó siempre por la promoción del ciclismo en los municipios de Antioquia así como estuvo siempre obsesionado por brindar y buscar apoyo para las categorías menores, encontrando finalmente hace 10 años en Carlos Ballesteros (Presidente de Bike House) el apoyo indispensable para la creación del NOVATO DE ORO, un torneo destinado exclusivamente a los jóvenes de Antioquia inicialmente y luego de todo el país a los que siempre inculcó las primeras letras del ciclismo y de donde han salido figuras tan preponderantes como Esteban Chaves y otros valores para el lote nacional e internacional.
Gonzalo vivió plenamente su existencia, fue de alguna manera un aventurero de la vida y sus habilidades y tendencias personales y profesionales le permitieron también incursionar en actividades como la sastrería, la trova, la tauromaquia (como furibundo aficionado y critico con grandes conocimientos), al igual que avezado motociclista encargado de la hidratación en carrera para el lote ciclista en las principales carreras del calendario nacional.
Deja como legado el recuerdo de un hombre alegre, locuaz, sincero, emprendedor, determinado y perfeccionista en sus labores a quien muchos jóvenes ciclistas van a recordar porque fue gracias a su empeño que ellos encontraron la oportunidad de iniciar el camino para realizar sus sueños.
En su hogar hoy teñido de luto, quedan doña Ángela su esposa y Elizabeth su hija que fue también notable competidora siguiendo la huella e indicaciones de su padre. A la familia de GONZALO AGUDELO y su entorno más cercano, elciclismo colombiano rinde hoy tributo de admiración y reconocimiento a quien será recordado siempre como un personaje inolvidable.
El director de la Revista Mundo Ciclístico y el equipo periodístico y administrativo expresan igualmente su sentimiento de solidaridad y envían un mensaje de condolencia ante el sensible fallecimiento del hombre del ciclismo y del amigo de esta casa periodística . PAZ EN SU TUMBA.