Bajo un clima agradable, Dylan Van Baarle (Ineos Grenadiers) se llevó una espectacular victoria en la París-Roubaix 2022, luego de recorrer 257,2 kilómetros, en un trayecto que incluía 30 tramos de pavé. El neerlandés de 29 años entró en solitario en el Vélodrome de Roubaix.
El podio lo completaron el belga Wout van Aert (Jumbo Visma) y el suizo Stefan Kung (Groupama-FDJ), quienes llegaron segundo y tercero respectivamente. El máximo favorito, Mathieu van der Poel (Alpecin-Fenix), tuvo que conformarse con el noveno puesto. Juan Sebastián Molano (UAE Team Emirates) logró finalizar en la casilla 106 a más de 24 minutos del ganador.
Con el sol predominando partió la ‘Clásica de Clásicas‘ en Compiègne. Múltiples ataques se presentaron en los primeros compases de la carrera. Los primeros en intentarlo sin mucho éxito fueron Laurent Pichon (Arkéa-Samsic, Owain Doull (EF Education-EasyPost) y Aleksandr Riabushenko (Astana Qazaqstan).
Después el Ineos Grenadiers hizo pedazos el pelotón y quedaron al frenteYves Lampaert, Florian Sénéchal, Filippo Ganna, Dylan van Baarle, Ben Turner, Matej Mohoric, Mike Teunissen, Timo Roosen, Stefan Bissegger, Sebastian Langeveld, Niki Terpstra y también el colombiano Juan Sebastián Molano, quien estuvo con los favoritos en los primeros compases.
Minutos después Jens Reynders (Sport Vlaanderen-Baloise) atacó desde el grupo de cabeza, pero un pinchazo lo rezagó. Reagrupados justo antes del paso por el Bos van Wallers: Mohoric, Davide Ballerini, Casper Pedersen, Tom Devriendt y Laurent Pichon consiguieron alejarse, a 103 kilómetros del final. Los cinco punteros comenzaron la durísima subida al Forest of Wallers con un mínima ventaja sobre el grupo de los favoritos.
Más adelante Ballerini y Pedersen se desgajaron del grupo de cabeza. Van Aert se ausentó por unos minutos del grupo de los favoritos, pero gracias al trabajo de los corredores del Jumbo-Visma, el belga pudo regresar al pelotón.
El Groupama-FDJ lideró la persecución. La brecha con el grupo de Mohoric aumentó a 2:30″, pero lentamente se fue reduciendo. Sin embargo, los tres escapados no se quedaron quietos y se les permitió soñar.
A 39 kilómetros del final, Mohoric sufre un pinchazo y, como resultado, Tom Devriendt se convirtió de repente en el único líder. Luego, Devriendt fue agarrado por Lampaert y Mohoric, que se alejaron del grupo de los favoritos. Mientras que Van Baarle contraatacó y conectó con los punteros. Los cuatro tomaron una ventaja de 45 segundos sobre el grupo de perseguidores.
En el tramo final, Van der Poel no respondió a un ataque de Stuyven, Van Aert y Küng y no tuvo más ayuda para cerrar esa brecha. Mientras que Van Baarle dejaba a sus compañeros de fuga. El neerlandés comenzó en solitario el paso por el Carrefour de l’Arbre, la última sección de 5 estrellas de esta París-Roubaix, pero tuvo que acelerar para mantener atrás a Mohoric y Lampaert. Lo logró, porque aumentó de manera impresionante la brecha a 20 segundos. Atrás Van Aert y Küng siguieron en la persecución.
Con una tranquilizadora ventaja de un minuto, Van Baarle comenzó la franja de pavés del Willems-Hem. Mientras que Lampaert tuvo mala suerte al irse al piso por culpa de un espectador. Mohoric se unió poco después a Van Aert, Küngy Devriendt, por lo que la batalla por el resto de puestos del podio quedó completamente abierta.
Para Van Baarle, la marcha de la victoria fue puro tramite. El neerlandés entró solo en el velódromo de Roubaix y no pudo evitar sonreír. Después de la meta, inmediatamente cayó en los brazos del jefe del equipo, Dave Brailsford. El sprint por el segundo puesto lo ganó Van Aert, que con lo justo superó a Küng. Devriendt culminó en el cuarto lugar.