Chris Froome espera con gran ilusión su regreso al Tour de Francia, prueba que ha ganado en cuatro ocasiones y en esta oportunidad oficiará como escudero del líder principal en su equipo Michael Woods. El británico de 36 años, tomará la partida por novena ocasión en la ronda francesa, como símbolo de resiliencia luego del brutal accidente que sufrió en 2019 y del que aún sigue en recuperación.
El espigado corredor del Israel Start UP no ocultó su emoción de retornar a la prueba que lo llevó al olimpo del ciclismo. “Va a ser una experiencia fantástica para mí estar de nuevo en el Tour de Francia”.
El británico, no dejó dudas de su rol en el conjunto israelí para las próximas tres semanas de carrera. “El escenario soñado para mí sería intentar conseguir una victoria de etapa o algo así, pero eso es muy secundario en este momento. El primer objetivo es cuidar a Woods y evitar que se meta en problemas”.
“Ha pasado casi una década desde que estuve en el Tour en este tipo de rol, donde no estoy pensando en intentar conseguir un resultado yo mismo, sino en apoyar al equipo lo mejor que puedo. Definitivamente me verán llevando líquido en las próximas semanas”, agregó el cuádruple campeón de la ronda francesa.