Sin lugar a dudas, Tadej Pogacar fue la gran estrella este sábado en la octava etapa del Tour de Francia, el corredor que logró poner un importante tiempo de por medio frente a sus principales rivales en busca de la conquista del título, reveló el momento en que decidió ejecutar su acción definitiva y destacó su gran fortaleza ante condiciones climáticas adversas como las que se presentaron.
El esloveno afirmó que la consigna inicial de su equipo no era ocasionar la gran revolución en la clasificación general. “Por la mañana no estaba en nuestros planes dar un vuelco en la general. Más bien, tomamos la salida a la expectativa. El inicio de la etapa fue muy duro y caótico; incluso llegué a meterme en una escapada”.
El líder del UAE Team Emirates ratificó que las condiciones adversas le favorecen. “Me va muy bien esta meteorología y antes de llegar a los puertos finales dije a mis compañeros que íbamos a intentar romper la carrera porque todo el mundo iba cerca de su límite. Davide Formolo, Rui Costa y Brandon McNulty hicieron un gran trabajo para preparar mi ataque”.
Pogacar afirmó que su ataque se debió al notar falencias en sus rivales. “Lancé mi ataque cuando sentí que los corredores de INEOS no transmitían buenas sensaciones. Estoy muy feliz. Nuestros rivales creían que nos iban a poder doblegar como equipo, pero hemos demostrado que podemos hacerlo muy bien y tenemos un bloque fortísimo”. Para el campeón defensor de la corona, lo acontecido con sus rivales es la consecuencia de una acumulación de esfuerzos. “Imagino que mucha gente ha pagado hoy los esfuerzos de ayer. Día a día iremos viendo quién puede ser mi mayor rival. Por lo pronto, hemos cogido el maillot amarillo y demostrado que somos un equipazo”.