Florian Sénéchal ganó el Primus Classic 2021 sin contratiempos. El francés fue convincentemente el mejor en Haacht en un sprint con cuatro fugitivos. Su equipo el Deceuninck-Quick-Step controló la carrera a la perfección y sigue con su racha ganadora.
El podio de la semiclásica belga lo completaron los locales Tosh Van der Sande, quien quedó en segundo lugar y Jasper Stuyven, que finalizó en el tercer cajón. Los dos colombianos en carrera llegaron bien rezagados, Daniel Arroyave (EF Education-Nippo) terminó en el puesto 77 y Winner Anacona culminó en la casilla 101 a más de 19 minutos del ganador.
Bien temprano, seis correadores formaron la fuga del día con Robin Juel Skivild (Uno-X Pro Cycling Team), Sébastien van Poppel (Bingoal Pauwels Sauces WB), Gerben Thijssen (Lotto Soudal), Jan-Willem van Schip (Beat Cycling), Bernat Font (Evo Pro Racing) y Romain Combaud (Team DSM) lograron abrir hueco al principio de la carrera.
A 74 kilómetros del final la fuga fue capturada. Diez kilómetros después, otro ataque de Davide Ballerini (Deceuninck-Quick-Step), Thymen Arensman (Team DSM), Dimitri Claeys (Team Qhubeka Nexthash), Michael Gogl (Team Qhubeka Nexthash), Toms Skujins (Trek-Segafredo), Dries De Bondt y (Alpecin-Fenix) y Mathijs Paasschens (Bingoal Pauwels Sauces WB). Pero su intento de escape también fue efímero, durando muy poco.
A cuarenta kilómetros de meta, se seleccionó un grupo de cabeza de unos treinta ciclistas, muchos de los cuales eran de la ‘Manada de Lobos’. El Deceuninck-Quick-Step estuvo representado por seis corredores, incluido el campeón mundial Alaphilippe. Todos los ataques que siguieron fueron iniciados por los hombres de Patrick Lefevere o contrarrestado por ellos.
Un grupo líder de once hombres, incluidos cinco ciclistas de Deceuninck-Quick-Step, fueron los primeros en pasar la señal durante los últimos 25 kilómetros. Además de Ballerini, formaban parte del grupo Alaphilippe, Senechal, Honore y Stybar, Además de Van der Poel, Nizzolo, Van der Sande, Stuyven, Clarke y Aleotti.
En la última pendiente del día, Van der Poel tuvo mala suerte. Con un neumático delantero pinchado, se vio obligado a poner un pie en el suelo y con eso sus posibilidades de ganar se disluyeron.
En la última línea recta, Honore decidió sacrificarse por su compañero de equipo e inició el sprint para que el francés Sénéchal ganara fácilmente. Van der Poel finalmente terminó octavo.