Mathieu van der Poel se quedó con una heroica y agónica victoria este domingo en la quinta etapa de Tirreno Adriático, que se disputó con la lluvia y el alto ritmo sobre los últimos setenta kilómetros como ingredientes principales de una etapa para el recuerdo de la afición.
El estelar jefe de filas del Alpecin Fenix que se marchó por el triunfo en los últimos cincuenta kilómetros, mostró flaqueza sobre el final. Sin embargo, logró cruzar primero la meta con diez segundos de diferencia sobre el sólido líder Tadej Pogačar que le descontó cerca de tres minutos en los últimos 17 kilómetros.
La estrella neerlandesa reveló que sus fuerzas estaban totalmente limitadas en kilómetros finales. “Estaba completamente en vacío en los últimos kilómetros. Me dijeron que Pogačar se estaba acercando, pero ni siquiera pude escuchar”.
“Solo quería llegar a la meta lo más rápido que pudiera. Estoy feliz con la victoria. Ataqué desde lejos porque tenía frío y me sentía bien hasta que faltaban 20 kilómetros”, agregó Van der Poel que festejó su segunda victoria parcial en esta prueba.