Una brillante exhibición en el ascenso final a Tignes, le permitió este domingo a Ben O’Connor obtener una gran victoria en la novena etapa del Tour de Francia. Con su triunfo en línea de meta en la primera jornada con final en alto, el corredor del Ag2r Citroën, que navegó cerca de veinte kilómetros en solitario ascendió a la segunda casilla de la clasificación general.
Para el notable escalador del Ag2r Citroën, estar en el Tour y obtener una victoria, es motivo de alegría. “El solo hecho de estar corriendo el Tour de Francia ya es un sueño para mí. Por añadidura, conseguir una victoria como ésta es genial, una gran recompensa para todas las personas que me han apoyado estos años: mi novia, mis padres, mi mejor amigo en Australia, mis colegas de Girona… Ha sido todo un viaje hasta llegar aquí”.
“Esta victoria es muy gratificante, siento una gran alegría. Cuando crucé la meta, no pude aguantarme las lágrimas. Estoy muy agradecido a Ag2r-Citröen, que ha tenido mucha fe en mí este año”, agregó el pedalista australiano.
O’Connor afirmó que en el planteamiento inicial de su equipo no estaba integrar la fuga. “En principio no tenía que estar en la escapada, pero vi que se iba un grupo grande y salté para entrar en él. No sabía qué hacer, si quedarme a la expectativa o ser más agresivo… Hasta que me di cuenta de que la etapa de hoy no era solamente una oportunidad para ganar tiempo y puestos en la general, sino que también tenía una opción bonita pensando en la victoria de etapa”.
“Lo pasé mal bajando, pero en la ascensión final sabía que si subía a mi ritmo y no me entraban calambres, ganaría la etapa. La clave era no dejarme llevar por las emociones porque, si te pones a pensar en que vas a ganar una etapa del Tour de Francia… ¡te pasan mil cosas por la cabeza!”, concretó el escalador de 25 años que pasó a ser segundo en la clasificación general.