Atormentada por las múltiples amenazas y agravios que ha recibido vía redes sociales y en espera de posibles acciones legales que tomen los afectados, la aficionada que ocasionó la caída masiva en la primera etapa del Tour de Francia, se declaró avergonzada tras lo sucedido.
La mujer que interfirió en el camino de los corredores a 44 kilómetros del arribo de la primera fracción con su tristemente célebre cartel que decía; ‘Allez Opi-Omi’ (Vamos abuelo y abuela) se encuentra a disposición de las autoridades, en espera de recibir una ejemplarizante sanción económica.
Ante lo sucedido, la mujer que protagonizó el bochornoso incidente se declaró; “Me puse en ridículo, estoy avergonzada”.