Un 7 de Enero, pero de 1951, Efraín Forero Triviño, alzaba los brazos en Manizales ganando su tercera etapa consecutiva en la primera Vuelta a Colombia en Bicicleta, el sueño ya era una realidad y con la disputa de las tres primeras jornadas Bogotá-Honda, Honda-Fresno y Fresno-Manizales la primera gran aventura del ciclismo colombiano empezaba a trasegar por el país sin imaginarse que 70 años después seguiría su inexorable andar.
Pero antes de ese mágico 5 de enero de 1951 hubo cuatro meses en los que la entonces Asociación Colombiana de Ciclismo (ACC) bajo el mando de Guillermo Pignalosa trabajó sin parar para garantizar el éxito de la prueba integrando desde sus albores dos actores que se convertirían en el segundo pulmón de la carrera hasta nuestros días: los patrocinadores y los medios de comunicación.
La ACC entró en contacto con el ya famoso locutor deportivo Carlos Arturo Rueda para conseguir la transmisión del evento a través de la emisora Nueva Granada (Posteriormente RCN) y una vez logrado este objetivo se dedican a la comercialización del gran evento consiguiendo un patrocinador para cada una de las diez fracciones.
Entre los patrocinadores estaban varias de las más importantes empresas del país que desde entonces mantuvieron su apoyo al ciclismo colombiano hasta nuestros días como Avianca y Bavaria. Pero la gran aventura de la Vuelta a Colombia atrajo también la atención de empresas como la aerolínea LANSA, Publicidad ULTRA, la Flota Gran Colombiana, Avisos Zeon y el Club de Fútbol Los Millonarios.
Las diez etapas y su respectivo patrocinador quedaron distribuidas así:
1ª Bogotá-Honda (Avianca)
2ª Honda-Fresno (Bavaria)
3ª Fresno-Manizales (Publicidad Ultra)
4ª Manizales-Cartago (Lansa)
5ª Cartago-Cali (Flota Gran Colombiana)
6ª Cali-Sevilla (El Tiempo)
7ª Sevilla-Armenia (Avisos Zeon)
8ª Armenia-Ibagué (Bavaria)
9ª Ibagué-Girardot (Avianca)
10ª Girardot-Bogotá (Club de Fútbol Los Millonarios)
El 20 de diciembre de 1950 se cerraron las inscripciones para la Vuelta a Colombia con 35 pedalistas de siete departamentos. Se alcanzó a especular con la participación de equipos de México y Venezuela pero al final solo corredores nacionales quedaron listos para tomar la partida que se fijo para el 5 de Enero con una lista encabezada por el mejor ciclista de aquellos años en Colombia quien además había servido como “conejillo de indias”, organizador e imagen comercial de la carrera, Efraín “Zipa” Forero.
Al superastro del ciclismo colombiano del momento se unía Carlos Alfonzo Buitrago como la segunda carta del poderoso ciclismo cundinamarqués, pero de las montañas de Antioquia llegaban dos de los primeros exponentes de un ciclismo que se convertiría junto al de Boyacá en la cuna de varios de los más grandes campeones de la Vuelta a Colombia en las siete décadas a venir. Pedro Nel Gil y Roberto Cano Ramírez eran los elegidos para defender la bandera verde y blanca en la primera ronda nacional
Así mismo, otro departamento eternamente ganador y orgulloso de sus ciclistas no se quedaba atrás y enviaba a Óscar Oyola, Argemiro Sánchez y Galo Chriboga para defender la casa y buscar el título de campeón cuando la carrera ingresará en los infinitos cañaduzales del Valle del Cauca.
A los tres astros del ciclismo azucarero se sumaban quince corredores más para una gran superioridad numérica de los hombres de un departamento que desde entonces tampoco le ha fallado al país en la producción de inmensos talentos para el ciclismo nacional tanto en la ruta como en la pista.
José Alfonzo Navas representaría a Santander, Carlos Cabrera León al Cauca y Rafael Hernandez llegaría desde el Atlántico para poner la bandera del ciclismo costeño en la primera Vuelta a Colombia. Y desde el sur del país, otro departamento que se destacaría durante los siguientes 70 años por sus grandes ciclistas también acudía a la primera gran cita del ciclismo colombiano. Nariño ponía cuatro ruteros en carrera gracias a un auxilio de 3.000 pesos de la gobernación a sus mejores corredores.
Con corredores, jueces, directivos, patrocinadores y periodistas preparados, ya solo quedaba dar el primer banderazo de salida y a pedido expreso de EL TIEMPO, su emblemático edificio en la Avenida Jiménez de la capital del país, sería el escenario elegido para iniciar la gran aventura del deporte nacional.
N de la R: Este viernes sigue nuestra serie de especiales sobre la primera edición de la Vuelta a Colombia con: Llega el gran día y la leyenda de la Vuelta a Colombia ve la luz en Bogotá.