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Un Domingo de Pascua sin “El Infierno del Norte”
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Hace 6 añosel
Ciento veinticuatro años después su primera realización el 19 de abril de 1986, un ‘Domingo de Pascua’ tal como este. La legendaria París Roubaix, no estará en escena en la mágica primavera francesa, por cuenta de la pandemia de COVID-19 que ha obligado a un aplazamiento ‘parcial’ del tercer monumento de la temporada.
El espectáculo sin igual que representa esta competencia a la que acuden años a año más de un millón de aficionados para acompañar a los aspirantes al ‘ansiado adoquín’, que se baten como gladiadores en una «arena» de cerca de 260 kilómetros de distancia, que enmarcan esta mítica prueba, obligada a la suspensión de su edición 118, a cumplirse este domingo 12 de abril.
Las Guerras Mundiales evitaron 7 realizaciones
Desde su primera disputa en 1896, ‘La Reina de Las Clásicas’ ha dejado de realizarse en siete oportunidades, de 1915 a 1918 y de 1940 a 1942, por cuenta de las dos Guerras Mundiales. De no realizarse en lo restante del año, esta será la primera ocasión en la que legendaria competencia no se lleve a cabo en el presente siglo.
Tres semanas atrás, la afición del ciclismo mundial recibía la amarga noticia de la no realización de esta emblemática competencia. “Como parte de la lucha contra la propagación de la epidemia de coronavirus COVID-19. ASO, de acuerdo con la UCI, decidió no organizar París Roubaix en la fecha prevista”. Anunció la organización oficial, para desdicha de los fanáticos que vibran con una de las pruebas más atractivas de la temporada.
El tercer monumento de la temporada y su gran historia
En 1986, el alemán Josef Fischer se convirtió en el primer campeón de ‘El Infierno del Norte’, que recibió esa denominación por parte de un periodista que incluyó estos términos en su crónica, a la competencia que se lleva a cabo en el segundo domingo de abril, por carreteras estrechas, en las que sobresalen los 29 pasos adoquinados, que hacen de esta una épica prueba que finaliza en el emblemático Velódromo de Roubaix.
Fischer que aventajó a sus rivales por una diferencia superior a los veinticinco minutos, se convirtió en el primer vencedor en esta prueba. En la que se dice, no compitieron múltiples corredores por respeto a su creencia religiosa. Teniendo en cuenta, el desacuerdo de la Iglesia Católica por su realización en un ‘Domingo de Pascua’ tal y como este.
Actualmente, París Roubaix se considera uno de los cinco ‘Monumentos del Ciclismo’ junto con Milán-San Remo, Lieja Bastoña Lieja, Tour de Flandes e Il Lombardía que en 2016 ganó Esteban Chaves, primer y de momento único colombiano en alzarse con la victoria en uno de los cinco monumentos.
Un temerario recorrido que perdura
Desde su primera realización, París Roubaix ha tenido tres puntos de partida. La capital francesa sería el sitio de origen a esta competencia hasta 1966, dando paso a la localidad de Chantilly que durante once años albergaría la partida. Antes de cambiar definitivamente al actual punto de inicio Compiégne.
La competencia que en los últimos veinte años, ha tenido como promedio 257 kilómetros de distancia, cuenta en su recorrido con 29 segmentos de pavé, que suman casi 50 kilómetros. Entre los que sobresalen; Le Trouee del Arenberg, Mons-en-Pevele y el Carrefour de l’Arbre, puntos clave para la definición del campeón categorizados de cinco estrellas.
El punto de arribo de esta prueba en la que se emplean cerca de seis horas, es el fabuloso y emblemático Velodromo de Roubaix, al que acuden miles de aficionados para presenciar la lucha por el adoquín que recibe el campeón, luego de dar un giro al espectacular escenario, que se ha convertido en uno de los templos del ciclismo mundial y cuenta con duchas para que los participantes, se desprendan de la gran cantidad de barro que almacenan en el voraz recorrido.
El marcado dominio belga
En 57 ocasiones, los corredores belgas han impuesto su poderío en esta competencia que parece inherente a sus condiciones. Prueba que ha servido para labrar el camino de grandes leyendas como los flamencos; Roger De Vlaeminck y Tom Boonen, que han obtenido el título en cuatro ocasiones.
Grandes referentes del ciclismo mundial como; Fausto Coppi (1950), Felice Gimondi (1966), Bernard Hinault (1981), Sean Kelly (1986), Eddy Merckx (1968, 1970 y 1973), Francesco Moser (1978, 1979 y 1980), han escrito su nombre en el libro dorado de grandes campeones de esta prueba en la que el año anterior el belga Philippe Gilbert en un vibrante mano a mano frente al alemán Nils Politt se hizo acreedor al adoquín con el que sueñan todos los clasicómanos.
En la época reciente, Fabián Cancellara que sumó tres títulos, dos subtítulos y un segundo lugar. Junto a Tom Boonen que ganó cuatro, fue segundo en dos y tercero en una, fueron las grandes estrellas y principales atractivos de la prueba que enmarca el inicio de la primavera francesa.
Los únicos corredores que han logrado romper la hegemonía europea, han sido dos australianos; Stuart O’Grady, que en 2007 arribó en solitario a la meta con cerca de un minuto de diferencia sobre el español Juan Antonio Flecha. Y más recientemente sería su compatriota Mathew Hayman, que en 2016 vencería en el embalaje final al propio Tom Boonen, que subiría por última ocasión al podio de esta prueba, antes de su retiro en 2017, donde ocupó la casilla 13.
París Roubaix Junior y París Roubaix Espoirs, los primeros pasos de grandes campeones
Catorce años antes de su título en el Tour de Francia, Geraint Thomas se alzaría con el máximo trofeo en la París Roubaix Junior, al superar por 16 segundos a su hoy compañero de equipo en el Team INEOS, Ian Stannard que fue segundo.
En 2010 el belga Jasper Stuyven y en 2013 el vigente campeón del mundo Mads Pedersen han sido campeones de esta prueba en la categoría Junior. Mientras que 2008 y 2010 grandes figuras del presente ocuparían el segundo lugar; Peter Sagan que en 2018 ganaría en la categoría principal y el consumado velocista francés Arnaud Démare, que exhibirían entonces su potencial en este tipo de pruebas desde temprana edad.
En la París Roubaix Espoirs, competencia diseñada para la categoría Sub 23, que se desarrolla desde 1967 corredores de gran renombre como; Stephen Roche (1980), Taylor Phinney (2009 2010), Bob Jungels (2012) y Filippo Ganna (2016) son algunos de los consumados que han festejado la victoria final. Mientras que los soberbios velocistas Jasper Stuyven e Yves Lampaert, alcanzaron el subcampeonato en 2011 y 2012. Misma posición que ocupó el francés Thomas Voeckler en el 2000.