A pesar de que los años pasan, en el mundo hay cosas que siguen pasando por primera vez y el Tour de Francia con sus 117 años de existencia y 107 ediciones llevadas a cabo, es una demostración de lo que se encuentra por vez primera en su ya largo camino. Veamos:
Por primera vez, El Tour se corre en un mes diferente a julio y ello hace prever que la cantidad de publico que lo sigue en salidas, llegadas y recorrido en cada una de sus etapas se verá reducido notablemente tanto por el hecho de que el verano y las vacaciones se terminan y hay que volver al trabajo y el estudio.
Además, la pandemia que sigue siendo una amenaza mundial y las restricciones tomadas por las autoridades de Francia y del Tour convierten la carrera en una “burbuja” prácticamente inaccesible para la gran masa como ya se vio en la presentación de equipos.
También por primera vez, el Tour se ve obligado a imponer un exigente protocolo a corredores, acompañantes, caravana y público de tal manera que inicialmente estamos viendo extrañamente que es más importante este aspecto sanitario que el deportivo y a diario se vivirá el Tour con un alto nivel de estrés y en medio de gran tensión por parte de todos los miembros de la caravana sin excepción alguna.
Otro acontecimiento que se vive por primera vez para el ciclismo colombiano y mundial que se convierte en motivo de orgullo para nuestro país es la presencia de 5 ciclistas colombianos ubicados entre los 10 grandes favoritos al podio. Además, capitanes de poderosas escuadras de la máxima categoría del ciclismo mundial.
Egan Bernal (INEOS-Grenadiers), Nairo Quintana (Arkéa Samsic), Miguel Ángel López (Astana), Rigoberto Urán y Daniel Martínez (EF), y Esteban Chaves (Mitchelton Scott) hacen parte con todos los méritos, antecedentes históricos y recientes-, del selecto grupo de favoritos que la crónica especializada y el publico ha escogido para este Tour de Francia 2020 junto a Primoz Roglic y su compañero Tom Daumolin, Thibaut Pinot, Tadej Pogacar, Guillaume Martin, Romain Bardet y Mikel Landa.
Desde el punto de vista deportivo, el Tour 2020 significa una mezcla de niveles desconocidos en virtud del confinamiento, simulador, entrenamientos en carretera y finalmente algunas competencias, todo ello en mayor o menor proporción por parte de todos los participantes, lo que hace que la carrera parta con una INCÓGNITA ASÍ DE GRANDE, aunque los resultados muestren algunos ciclistas (Roglic, Quintana, Bernal, Martínez, Pinot, entre otros) un poco aventajados pero eso no asegura que ya ganaron el Tour.
Una incógnita que comenzará también a despejarse de manera inusual muy temprano, desde la segunda etapa el domingo próximo y luego el martes siguiente, con dificultades montañosas de gran calibre en la segunda etapa y la primera llegada en alto en la cuarta, lo que permitirá tener muy rápidamente seleccionado el grupo de los 20 que van a disputar los lugares de privilegio.
El desconocimiento de lo que pueda pasar ya en la primera semana, la respuesta en la última, unido esto al condicionamiento que el clima pueda presentar hacen saber que asistiremos a un Tour diferente, misterioso e impredecible, pero del mismo modo apasionante y dramático que habrá que vivir día por día ante la imposibilidad de echarle una mirada al futuro con alguna seguridad.
Eso sí, nos queda la confianza en que nuestros ciclistas van a responder por su favoritismo haciendo gala de sus progresos, condiciones, experiencia, además del presente y futuro que los acompaña. Por ello es que Egan Bernal parte compartiendo el favoritismo con Primoz Roglic, pero todo hace pensar que el campeón actual está en condiciones tanto individual como colectivamente para defender exitosamente el título que ganó el año pasado por primera vez para Colombia y Latinoamérica.
Corresponde finalmente cruzar dedos para que todo transcurra normalmente desde Niza hasta París, como hasta ahora sucedió con el ciclismo y sus competencias pues del resultado del Tour en este aspecto va a depender igualmente la continuidad de la temporada europea con el Giro, Mundiales, Vuelta. Así como los calendarios de otras partes del mundo, incluido el nuestro, que aguarda con paciencia y expectativa la posibilidad de poner al lote nacional en movimiento teniendo como espejo y argumento lo sucedido en Europa. Bon Chance et bon voyage.