El segundo monumento del año se corre este sábado como una prueba más del extraño calendario 2020 al que se ha enfrentado el ciclismo mundial. Con solo una semana de diferencia tendrán lugar las dos legendarias clásicas italianas que el pasado sábado coronaron a Wout Van Aert como el rey de Milano San Remo y este 15 de agosto buscarán al de la 114ª edición de Il Lombardía.
Strade Bianche, el “quinto monumento” dio apertura a una inusual temporada de clásicas de “verano” hace poco menos de quince días y ahora este “loco” calendario verá al legendario Il Lombardía buscar al sucesor del neerlandés Bauke Mollema, quien el año pasado encabezó el podio con Egan Bernal poniéndole el broche de oro a su histórica temporada en el tercer cajón por detrás de Alejandro Valverde.
La historia del Lombardía se remonta a 1905 y desde entonces solo se ha visto suspendida a causa de la segunda guerra mundial en dos años. Ni la grave pandemia de coronavirus que hoy todavía azota al mundo ha podido parar a la mítica clásica, escenario de la enconada rivalidad de los inmortales Gino Bartali y Fausto Coppi que dividió a Italia a finales de los años 30 y durante casi toda la década del 40.
Duelo de titanes entre Evenpoel, Van der Poel y Bennett
El nuevo niño prodigio del ciclismo mundial, Remco Evenepoel, encabeza las apuestas en lo que será su bautizo de fuego en una inusual temporada de clásicas de “primavera” en pleno sol de agosto. El exfutbolista ha “canibalizado” todas las pruebas por etapas en las que ha corrido en la temporada, previas y posteriores al parón por la pandemia, incluidas Vuelta a San Juan, Volta Algarve, Vuelta a Burgos y Tour de Polonia. El belga apunta a seguir los pasos de su compatriota, Eddy Merckx, capaz de ganar grandes vueltas y clásicas de un día por igual, pasando del Criterium du Dauphiné para apostar por su primer monumento.
Evenepoel tendrá entre sus principales rivales a batir al otro niño precoz del ciclismo mundial, Mathieu Van Der Poel. El joven neerlandés buscará seguir los pasos de su abuelo Raymond Poulidor, tercero en 1966 y 1967, quien falleció a finales del año pasado como leyenda e institución del ciclismo francés. Van der Poel terminó tercero el pasado miércoles en el Gran Piemonte y por fuera del Top 10 en Sanremo. Este sábado el genio del ciclocross tendrá su segundo round frente al favorito de todos, el neozelandés George Bennett.
El “Kiwi” Bennett apuntará a un doblete histórico de victorias para el Jumbo-Visma cuando se enfrente este sábado con la posibilidad de sumar las coronas de Sanremo y Lombardía en el lapso de una semana, tras la victoria de Wout Van Aert el sábado pasado en la “Classicissima”. Los dos monumentos del ciclismo italiano que junto al Giro conforman la «santa trinidad» de un país ciclista como pocos en el mundo.
El “grande ciclismo” italiano tendrá en escena a sus dos máximos astros de los últimos años: Vincenzo Nibali y Fabio Aru. El genial “Tiburón”, campeón en 2015 y 2017, debería ser la principal esperanza del “tricolore” pero apunta a ser más un apoyo para su compañero de escuadra y campeón defensor, Bauke Mollema, que el año anterior sorprendió al mundo ciclístico con una inmensa victoria.
En un segundo renglón de favoritos aparecen los nombres del reciente vencedor del Mont Ventoux Challenge, Aleksandr Vlasov junto a Jacob Fugulsang (Astana), Rafal Majka (Bora-Hansgrohe), Michael Woods y el actual rey del Tour de Flandes, Alberto Bettiol (EF Education First), mientras que el subcampeón del Gran Piemonte, Diego Ulissi comandará al UAE Team Emirates secundado por el campeón de la Vuelta a España 2015, Fabio Aru.
Salida en Bergamo en homenaje al “Fénix” Felice Gimondi
La “clásica de las hojas verdes del verano” tendrá salida en Bérgamo, como homenaje al gran Felice Gimondi, residente de esta ciudad y fallecido en agosto del año pasado por lo que se conmemorará el aniversario de su muerte con la partida de Il Lombardía que supo ganar en 1966 y 1973. El arribo será en la hermosa ciudad de Como tras 231 kilómetros.
El Colle Gallo será el abrebocas en el kilómetro 55, seguido por el Colle Brianza (K115, 4.3 Kms al 4.9%) para dar paso a la legendaria trepada a la Madonna del Ghisallo (K166.5, 8.7 Kms al 5.3%) en cuya cima se encuentra la capilla de peregrinaje de todos los ciclistas de Italia y el mundo.
Por último, los sobrevivientes y aspirantes a la victoria se encontraran con otro mito fundacional del Lombardía, el temido Muro de Sormano, considerado uno de los tramos más exigentes del mundo, una pared de 7.2K con pendiente media de 8.4% en el kilómetro 180 para irse al encuentro de los dos últimos escollos antes de la meta. El Civiglio de 4.2 kilómetros a un brutal 10% (K214) y el final de San Fermo de la Bataglia (2.9 Kms al 6.7%) a seis kilómetros de la llegada en Como.