Editorial
HISTORIAS DE COLOMBIA EN EL TOUR (III): LAS PRIMERAS CAMISETAS
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Hace 6 añosel
En junio de 1985, aún estaban frescas en la memoria de millones de colombianos las imágenes y recuerdos de lo sucedido en la Vuelta a España en mayo con la formidable aparición de Pacho Rodríguez (equipo ZOR de España) en el podio (tercero) del giro ibérico y una semana después, ganando el Clásico RCN al mismísimo Luis Herrera, quien a su vez se impuso en la Vuelta a Colombia antes de viajar a su segundo Tour de Francia.
Esta vez con nuevo co-patrocinador (CAFÉ DE COLOMBIA) y llevando en el equipaje más experiencia y madurez, además de un equipo con mayor solidez y reforzado con el hombre con el que escribiría una historia gigante para el ciclismo colombiano y mundial desde ese momento: Fabio Parra, debutante del Tour de Francia.
Como era lógico esperar y además previsible, en la medida en que pasa el tiempo muchas cosas mejoran y el ciclismo colombiano no podía ser la excepción. Esta vez por lo que en esta tercera incursión al Tour de Francia ya mostró sus enormes progresos, para competir al más alto nivel sin importarles la crudeza de la carrera que incluyó nuevamente 233 kilómetros CRI repartidos en 4 jornadas – Prólogo de 7 kilómetros, y cuatro etapas de 73,75, 31 y 47 kilómetros respectivamente-.
Lo que penalizaba notablemente al equipo colombiano que se hizo presente en la línea de partida en el frío norte francés el 28 de junio con Luis Herrera, Fabio Parra, Rafael Acevedo, Pablo Wilches, Antonio Agudelo, Reynel Montoya, Herman Loaiza, Néstor Mora (Q.E.P.D), Rogelio Arango y Carlos Mario Jaramillo (hoy Seleccionador Nacional), dirigidos por el experto entrenador Raúl Mesa y acompañados en el lote por Pacho Rodríguez (Zor de España), quien venía a ratificar su podio en la Vuelta a España.
Pero a pesar de este factor en contra, el conjunto nacional encontró en la montaña su principal aliado para contrarrestar el poderío al reloj de sus grandes rivales como; Bernard Hinault, Greg Lemond, Perico Delgado, Stephan Roche, Sean Kelly, Phil Anderson, notándose la ausencia por lesión del vencedor del año anterior Laurent Fignon.
Situación que no impidió una vez lanzada la carrera que después del festival de pasistas y velocistas en la primera semana, aparecieran, como una tromba, los especialistas en domesticar la montaña, encabezados por el mismísimo Bernard Hinault en su condición de líder, buscando su quinto titulo como campeón.
‘La Bomba H’ aparece en el Tour de Francia
Con lo que tal vez no contaban Hinault y el bloque europeo es con la decisión de Herrera, Parra, Acevedo y compañía de exhibir sus notables progresos y el deseo de convertirse en estrellas mundiales, lo que no tardaron mucho en conseguir.
En efecto, fue en el corazón de los Alpes (tierra de grandes beneficios para nuestro ciclismo) y más exactamente en la etapa once hacia Morzine-Avoriaz, donde apareció la inolvidable ‘Bomba H’ (Herrera-Hinault) titulada así en la portada de Revista Mundo Ciclístico y que explotó ese día en el Tour, dejando como “daños colaterales” la sensacional victoria de Lucho, la ratificación de Hinault en el liderato, el tercer lugar de Parra y el cuarto del Perico Delgado en la etapa.
El verdadero Tour apenas había comenzado ese día y de acuerdo a lo visto en Avoriaz,muchas cosas estaban por suceder: El soberbio doblete, al día siguiente en Lans En Vecors, al término de la etapa más larga (269 Kilómetros) del “dúo dinámico cafetero” integrado por Fabio Parra y Lucho Herrera, quienes luego de un fantástico recital aparecen en la meta, Fabio ganando etapa en su primer Tour y segundo Lucho, ratificando su posesión de la camiseta de puntos rojos y Parra apuntando hacia la camiseta blanca del mejor joven.
Sangre en el asfalto, el precio del triunfo
Por si faltara algo más, 48 horas después y luego de una nueva CRI aparece otra vez la montaña rumbo a la capital del ciclismo francés –Saint Ettienne-, sede de varias de las mas importantes empresas fabricantes de bicicletas y componentes.
Es la fracción número catorce y nuevamente Herrera, con solidez y maestría aparece coronando en primera posición el último premio de montaña antes de bajar a Saint Ettienne y emprende en solitario la búsqueda de una nueva victoria pero en una “maldita curva” pierde el equilibrio, se va hacia la derecha y golpea su rostro con una roca, lo que no le impide continuar ensangrentado y así llega a la meta con brazos arriba, camiseta bañada no en sudor sino en sangre, enviando un mensaje al mundo del coraje colombiano para enfrentar las dificultades.
Ese mismo día y minutos mas tarde llega a Saint Etienne el lote principal con los astros de la carrera e imprevistamente. Hinault entra en la disputa de los puestos secundarios, yéndose al piso y cruzando también la meta con el rostro cubierto por la sangre, lo que curiosa y coincidencialemnte hace que las dos grandes estrellas del ciclismo y del Tour se encuentren al finalizar la jornada en el mismo hospital, buscando la curación para las heridas.
Mejor escalador y mejor joven, los primeros trofeos
Aún restaba la ultima semana de carrera con los Pirineos en el camino y la lucha por los puestos después de Hinault era el gran atractivo, así como la de la camiseta blanca entre el canadiense Steve Bauer, el español Eduardo Chozas y el colombiano Fabio Parra, pero finalmente el asunto sería resuelto en favor del novato colombiano. Mientras que las restantes etapas de montaña fueron adquiridas por Eduardo Chozas, Perico Delgado y Stephan Roche, saliendo de los Pirineos rumbo a París con el podio y las posiciones claves prácticamente definidas.
Le correspondió a Greg Lemond ganar la CRI anterior al ‘paseo de la victoria’, del cual hicieron parte merecidamente Luis Herrera (SEPTIMO Y REY DE LA MONTAÑA) y Fabio Parra (OCTAVO y MEJOR JOVEN), saldo con el cual desfilaron en París, sin Rogelio Arango, Pablo Wilches y Pacho Rodríguez, obligados al abandono por caída o enfermedad.
Con Bernard Hinault Campeón del Tour por quinta vez, acompañado de Greg Lemond – su compañero de equipo– que recibiría la herencia al año siguiente y Stephan Roche como brillante tercero del Tour 1985.
Herrera y Parra traerían para el país y para sus propias salas de trofeos, las primeras camisetas símbolos del Tour, de una serie interminable que con el paso de los años seguirían coleccionando decenas de ciclistas como ellos que buscarían la gloria en las carreteras francesas. También Lucho trajo para su natal Fusgasugá un hermoso toro de la región de Limousin, famosa por su riqueza ganadera que le fue regalado como muestra de admiración.
Los ‘escarabajos’ dictaron en el Tour de 1985 por primera vez para el mundo su propia ley, ‘LA LEY DE LA MONTAÑA’ y dejaron escrito un nuevo capitulo para admiración de Colombia y del planeta ciclístico, en el que se representaba muy bien su presente pero ante todo, los ponía en la élite del ciclismo mundial.
Apenas tres años después de su tímido desembarco en Europa, a ‘los reyes de las montañas’ y les auguraba un futuro que entonces era tal vez inimaginable pero posible y que incluía el sueño de, GANAR UN DIA EL TOUR DE FRANCIA, para lo cual necesitarían 35 años más ….!!!!!!