Primoz Roglič aprovechó la debilidad de sus rivales en los kilómetros finales de la etapa trece del Tour de Francia, para aumentar la diferencia en su favor y consolidarse en el liderato de la prueba, que este fin de semana tendrá dos nuevas jornadas de montaña, que pondrán a prueba al esloveno que se ha mostrado sólido.
La gran figura del Jumbo Visma, habló de la gran dificultad en el recorrido de esta jornada. “Ha sido una etapa con ascensiones increíblemente duras. La parte final era muy empinada. Está bien haber estado a la altura de los mejores… Pero aún queda mucha carrera. Es cierto que cada día nos acercamos un poco más a nuestro objetivo, pero todavía hay tela que cortar”.
Los más positivo para Roglič, ha sido la ventaja que amplió sobre sus rivales. “Estoy muy contento por haberle sumado tiempo valioso a mis rivales, a excepción de Pogačar. Es muy fuerte y es un rival duro. No nos sorprende que lo esté haciendo tan bien. Pero en general fue un buen día”.
El esloveno es consciente de que el Tour termina en París. “Mientras gane tiempo, está bien y es una ventaja para mí. Cada segundo cuenta. El equipo volvió a estar muy fuerte hoy. Esta no es solo mi actuación, sino la de todo el equipo. Fue duro y todo el mundo estaba al límite. Ha sido un buen día, pero todavía no hemos llegado”.
“El Tour es largo y todavía pueden pasar muchas cosas. Continuaremos enfocándonos en nuestro plan y luego veremos a dónde nos lleva”. Añadió el corredor que en 2019 se alzó con el título de la Vuelta a España.