Con gran
tranquilidad y expectativas muy altas para la etapa de este domingo en Andorra, se mostró Miguel Ángel López este sábado al término de la octava fracción en
la que cedió el liderato de la Vuelta a
España. El corredor de Pesca agregó
que fue imposible mantener el maillot, ante las dificultades climáticas que
imposibilitaron la persecución sobre la escapada.
“No pasa nada, un día sí y un día no. Hemos hecho con precaución la parte final porque estaba un poco mojado y eso ha permitido que la escapada ganara tiempo”. Dijo López que pasó a ser tercero en la general y es uno de los principales favoritos a la victoria este domingo.
El líder
de Astana igualmente declaró que el
interés de su equipo era mantener “la roja”, hasta que el clima empezó a jugar
un papel fundamental y por precaución, decidieron detener el trabajo de persecución,
permitiendo a la fuga llegar con diferencia suficiente a la meta. “Se ha ido un grupo muy grande pero el
equipo ha decidido tirar para intentar mantener el maillot”.
El boyacense
expresó gran ilusión para la montañosa jornada de este domingo, en la que se
esperan grandes diferencias en la clasificación general. “Mañana será un día súper bonito, espero estar con los mejores y a ver
que tenemos al final”.