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Bruselas le da partida a un Tour de Francia para escaladores. Los Pirineos seleccionan y Los Alpes definen ante la poca CRI (ETAPAS)
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Sergio UrregoRelojes en cuenta regresiva. El Tour de Francia inicia este sábado y Colombia pone en partida tres de los mejores escarabajos de su historia en uno de las ediciones más abiertas de los años recientes ante la ausencia obligada de la gran estrella de los últimos tiempos y cuatro veces campeón Chris Froome.
Nairo Quintana (Team Movistar), Egan Bernal (Team INEOS) y Rigoberto Urán (EF Education First) tienen por delante un recorrido que han catalogado todos como “ideal” para sus aspiraciones individuales y las de sus respectivos equipos.
Quintana tendrá este año la oportunidad de oro para cumplir su sueño amarillo mientras que Bernal llega compartiendo galones de capitán en el todopoderoso Team INEOS junto al campeón reinante, el galés Geraint Thomas. «Rigo» Urán por su parte compartirá igualmente la cabeza del EF Education First con Tejay Van Garderen, de gran desempeño en las pruebas del calendario WT de los últimos meses.
Hay, en el papel, siete etapas planas que serán consideradas oportunidades claras para los velocistas, apartado que significará la gran ausencia de Colombia con Fernando Gaviria como sensible baja del UAE Team Emirates y Álvaro Hodeg que tampoco fue tenido en cuenta por el Deceuninck para el Tour.
En cuanto a la montaña, hay dos grandes finales en alto, cada uno en los Pirineos (Tourmalet) y Alpes (Val Thorens). La escalada, sin embargo, no se limita a las dos llegadas en puerto fuera de categoría con días agotadores de media montaña en las cordilleras de los Vosgos y el Macizo Central, especialmente la sexta etapa, que termina en la cima de la Planche des Belles Filles (1a), y en la octava que culmina en Saint-Etienne.
Y sobre la CRI, no hay mucho para equilibrar con las trepadas. Solo hay una Contrarreloj Individual de 27.2 kilómetros, lo que hace de este 2019 la segunda edición más leve en términos de kilómetros de CRI en la era moderna. Incluso con la Contrarreloj por Equipos (CRE) de la segunda etapa de 27.6K, hay menos de 55 kilómetros contra el reloj.
Bruselas baja la bandera en honor a su majestad, Eddy Merckx
La Gran Partida en Bruselas rinde homenaje a Eddy Merckx, considerado el ciclista más grande de todos los tiempos, cuyo primero de los cinco títulos del Tour de Francia se produjo hace exactamente medio siglo.
La 1ª etapa , que comienza y finaliza en el centro de la capital belga, pasa por la ciudad natal de Merckx, Woluwé Saint-Pierre, y contempla dos de las subidas de adoquines más famosas del Tour de Flandes, el Mur de Grammont y el Bosberg. Ambos se pasaran en la primera mitad del recorrido de 194.5 km, y el terreno en gran parte llano a partir de entonces debería asegurar que como es usual, un velocista vista el primer maillot amarillo del Tour 2019.
La batalla por el título general iniciará muy temprano, desde la segunda etapa, con una Contrarreloj por Equipos de 27,6 km en Bruselas. Es un trazado urbano pero no muy técnico, con sectores ondulados que interrumpirán el ritmo.
La CRE de la primera semana del año pasado fue apretada en su primera parte, pero equipos como: AG2R-La Mondiale, Bahrain-Merida y Jumbo-Visma perdieron más de un minuto con el Team Sky, hoy Team INEOS, que apunta a conseguir de nuevo diferencias valiosas sobre los equipos de sus principales rivales.
La 3ª etapa verá a la carrera dejar Bélgica y será la oportunidad para los clásicomanos en lugar de los velocistas. Hay cuatro subidas cortas en los últimos 45K antes de encarar un final con gradiente de ocho por ciento en Epernay, donde el ganador brindará con las burbujas de la región local de Champagne.
La 4ª etapa recorre una distancia similar de 213.5 km desde Reims hasta Nancy, donde es probable que veamos un final al sprint aunque la subida de la Cote de Maron podría significar una victoria en solitario de algún aventurero.
La 5ª etapa incluye las primeras subidas serias del Tour 2019 mientras la carrera se adentra en la región de Vosges, en el noreste de Francia. Las cuatro subidas, dos de 2ª categoría y dos de 3ª, no deberían abrir huecos entre los gallos de la general, pero es posible que llegue una fuga o un ataque en solitario antes del final en Colmar.
La Planche des Belles Filles abre el Tour de la montaña
El Tour empieza en serio en la sexta etapa que permanece en los Vosgos y se dirige al primer final en alto en La Planche des Belles Filles. Es una escalada que hemos visto regularmente en la primera semana de los últimos años, pero a menudo ha sido la única dificultad del día. Esta vez, los corredores estarán mucho menos frescos, ya que ya habrán realizado tres ascensos de 1ª categoría y tres subidas más antes de llegar al pie de la escalada final, la que a su vez se hace más difícil con la adición de 1000 metros de destapado, en su mayoría gravilla. Lo que pase en la Planche des Belles Filles, podría marcar un tono determinante para el resto de la carrera.
La etapa 7, la más larga del Tour de 230K entre Belfort y Chalon-Sur-Saone, será asunto de los sprinters, pero es solo un día de respiro hasta que la 8ª etapa lleve la carrera al Macizo Central. Hay no menos de siete ascensos categorizados en los incesantes columpios de Mâcon a Saint-Étienne, todos ellos de 2ª y 3ª categoría.
La etapa 9 continúa en el Macizo Central con otro recorrido montañoso que incluye un ascenso de 1ª categoría en los primeros kilómetros de la empinada Mur d’Aurec-sur-Loire y también una escalada de 3ª categoría que supera los 13K al Cote des Guillaumaunches. El final está en Brioude, la ciudad natal de Romain Bardet, el Día de la Bastilla.
La Etapa 10 cerrará una larga primera semana con otro largo recorrido (217.5K) desde Saint-Flour hasta Albi que presenta un terreno aún más «rompepiernas». Bien puede ser un día para los velocistas, pero sus equipos tendrán que trabajar mucho. Después del bien merecido día de descanso en Albi el martes, la etapa 11 significará la reanudación de la carrera y se acerca más a los Pirineos. El día después de la jornada de descanso entre Albi y Toulouse puede presentar escollos, pero es corto (167K) y plano y un casi seguro final al sprint.
La etapa 12 lleva la carrera de Toulouse a los Pirineos en el extremo sur de Francia. Es una especie de aperitivo, ya que la ruta es plana durante 130K antes de que la combinación del Col de Peyresourde (desde el lado más difícil) y la Hourquette d’Ancizan (ambas de 1ª categoría) encamine la jornada hacia Bagnères-de-Bigorre. Serán los primeros grandes puertos del Tour 2019, y las primeras subidas de más de 1500 metros, pero es probable que los últimos 30K de descenso emparejen lo que se haya ganado subiendo.
Las grandes etapas pirenaicas iniciarán en el día 13 con la única Contrarreloj Individual en Pau, la ciudad más visitada por el Tour a lo largo de su mas de un siglo de existencia. Día clave para la lucha por la clasificación general, ya que el recorrido de 27,2 km dará forma a la tabla en pleno ecuador de la carrera y dictará las tácticas para los días a venir.
El Tourmalet dictará la primera sentencia
La etapa 14, de 117.5K, continúa la tendencia de este Tour de etapas de montaña cortas y finaliza en la cima del legendario Col du Tourmalet, el primer ascenso fuera de categoría y la primera subida por encima de los 2000 metros.
Los corredores escalarán primero el Col du Soulor de 1ª categoría en el punto medio antes de la aproximación al Tourmalet, que se aborda desde el oeste y constará de 19K a un promedio del 7,4%. La última vez que se usó el legendario puerto como final fue en 2010 en un memorable duelo entre Alberto Contador y Andy Schleck, aunque fue desde el lado occidental, en teoría mas suave.
La etapa 15 presenta tres subidas de 1ª categoría en los 60 km finales y toma prestado el recorrido de la etapa a Foix en 2017 ganada por Warren Barguil. El Port de Lers es seguido por el empinado Mur de Peguère, y aunque se desciende a Foix, no se detiene allí sino que se dirige a otra dura escalada y una nueva cumbre en Prat d’Albis de 11.8 Km al 6,9%.
Los Pirineos seleccionan, los Alpes definen
Con esto concluye el capítulo pirenaico y después de un segundo y último día de descanso en Nimes se pasa a los Alpes. La transición se hace con etapa plana de 177K que comienza y finaliza en Nimes y es un final al sprint seguro, a menos que el viento sea particularmente fuerte.
La etapa 17 efectivamente lleva a los corredores hacia los Alpes en una larga ruta de 200 kilómetros a Gap, donde la subida en el epílogo de la jornada al Col de la Sentinelle podría significar alguna sorpresa y movimientos de los hombres que están luchando la general.
La 18ª jornada abre el tríptico alpino que llevará la carrera a su clímax. Tres subidas todas con el pico por encima de los 2000 mts, bordean los 208K de Embrun a Valloire, con el Col de Vars de 1ª categoría precediendo a los fuera de categoría, Col d’Izoard y Col du Galibier, dos “reyes” y “colosos” del Tour de Francia a lo largo de su historia.
El Col d’Izoard (14%) es brutal, especialmente los últimos tres kilómetros por encima del famoso paisaje lunar de Casse d’ Déserte, y mientras que el Col du Galibier mide oficialmente 23K a un modesto 5,1%, los nueve kilómetros que siguen por el Col du Lautaret son los verdaderamente difíciles. No será el final de la jornada pero el descenso a Valloire no da oportunidad para resurrecciones.
La etapa 19 lleva la carrera a su punto más alto, 2.700 metros en el Col de l’Iseran, antes de un final en la estación de esquí de Tignes. Apenas hay plano; en cambio, tenemos tres subidas menores en el camino hacia el Iseran, cuya altitud quizás represente más una amenaza que su terreno: 12,9K con un 7,5%. Después de un largo tramo de bajada, se encaran los 7.4K (al 7%) de subida a Tignes.
Tignes podría ser el mejor lugar para atacar, dado que la etapa 20, el último escenario competitivo del Tour, es otra etapa corta (130K). El ascenso temprano de 1ª categoría a Cormet de Roseland asegura un comienzo explosivo y el ascenso final a la estación de esquí de Val Thorens es increíblemente largo (33,4K), pero su gradiente promedio es solo del 5,5%, con algunas secciones más planas y nada más de hasta el 7.5%. Con las fuerzas medidas de la última semana apunta a un ascenso en grupo o con algún valiente valientes por delante, especialmente si el INEOS lleva el líder.
La etapa 21 es el tradicional paseo de la victoria en París el último domingo, en el que el ya dueño de la camiseta amarilla tomará el champán y posará para las fotos antes del arribo a los Campos Elíseos. Algún velocista resistente a las brutales montañas de la segunda y tercera semana será el vencedor de la siempre codiciada etapa de cierre de Le Tour, antes de que el gran campeón sea coronado frente al Arco de Triunfo.