El ciclista belga Franck Vandenbroucke (Acqua e Sapone-Caffé Mokambo) se encuentra ingresado en estado grave y con pronóstico reservado en un hospital de la localidad italiana de Magenta, tras haber intentado suicidarse, según informa la edición digital de la ´Gazzetta dello Sport´.
El corredor, de 32 años de edad y considerado antaño como una de las esperanzas de ciclismo de su país, no vence en una carrera desde que se impusiese en la prestigiosa Lieja-Bastoña-Lieja de 1999. Debería haber competido en el último Giro, pero se dio de baja por problemas en su rodilla.
Vandenbroucke había sufrido procesos depresivos en años anteriores por los que tuvo que ser hospitalizado y se había envuelto en tramas de dopaje después de que en el año 2002 la policía belga encontrase en su casa sustancias dopantes.